Irak vuelve a la rutina: al menos 20 muertos por ataques

Entre las víctimas hay marines e iraquíes. Ayer, la alianza chií adelantó que su lista obtuvo al menos 55 por ciento de los votos en las elecciones del domingo último

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Al menos 18 iraquíes y dos marines estadounidenses murieron ayer en una serie de ataques rebeldes que pone abrupto fin a la relativa calma poselectoral de los últimos tres días, informaron fuentes militares y policiales.

En el hecho más violento, varios insurgentes detuvieron un minibus que trasladaba a reclutas del ejército iraquí cerca de Kirkuk, en el norte, los hicieron bajar y asesinaron a 12 de ellos, pero dejaron escapar a dos para que adviertan sobre los riesgos de unirse a las "fuerzas de ocupación", dijo la policía.
 
Se acerca una victoria chií
 
La "Alianza Iraqui Unida" (AIU), integrada por los principales grupos chiíes confesionales, aseguró que "tiene información" de que su lista obtuvo al menos el 55 por ciento de los votos en las elecciones generales del pasado domingo en Irak.

Esta noticia, confirmada por Haidar al Musaui, portavoz del Congreso Nacional Iraquí, miembro también de la AIU, precedió a unas declaraciones de la Comisión Electoral Independiente (CEI), según las cuales los resultados preliminares en seis ciudades, incluido Bagdad, otorgan la victoria a dicha alianza chií.

La Lista confesional habría ganado en la capital, así como en las ciudades sureñas de Nayaf, Kerbala, Dhi Qar, Al Muzana y al Qadisiya.

La "Lista Iraquí", del primer ministro interino, Iyad Alaui, ocuparía el segundo lugar, según declaró Safuat al Rashid, miembro de la CEI, en una conferencia de prensa.

Al Rashid aseguró que la comisión "ha finalizado el recuento de 1.600.000 votos", de los cuales dijo que la AIU obtuvo 1.164.770 y la "Lista Iraquí" 274.669, mientras que la "Lista Iraqiún", del presidente interino, Ghazi Al Yauar, consiguió 10.945 votos.

También señaló el Movimiento de los Democráticos Independientes, de Adnan Pachachí, obtuvo 4.676 votos, mientras que el resto de los votos escrutados los consiguieron "otros grupos" iraquíes.

Rashid insistió en que la CEI "no considera que estos resultados son los definitivos debido a que el recuento de votos en todo el país aún no ha finalizado".

Además, descartó que los resultados finales puedan ser anunciados dentro de tres días como afirmó, el presidente de la CEI, Abdelmohsen al Hindaui.

Musaui, por su parte, insistió en que "los representantes de la AIU que supervisan el recuento de votos nos confirmaron que nuestra lista ha conseguido al menos el 55 por ciento de los votos" en todo el país.

Además, afirmó: en "algunas zonas hemos logrado el 99 por ciento del apoyo de los votantes", en probable alusión a las áreas únicamente pobladas por chiíes como Nayaf, Kerbala y Kufa.

"Esperamos que la CEI cuando anuncie los resultados no diga que nuestra lista obtuvo menos que el 55 por ciento", añadió Musaui.

El día de las elecciones hubo una masiva afluencia en el norte kurdo y el sur chií, y una aparente abstención suní en las zonas en las que los suníes son mayoritarios y donde reina la inseguridad por ser esas áreas principales feudos de la insurgencia.

Varios grupos suníes, incluido el máximo órgano de los religiosos suníes en Irak, la Comisión de Ulemas, y el principal grupo político de esa comunidad, Partido Islámico Iraquí (PII), han considerado que a los comicios "les faltó legitimidad" porque una gran parte de la población "de muchos sectores" no acudió a votar.

Musaui hizo estas declaraciones un día después de que otro integrante de la AIU, la Asamblea Suprema para la Revolución Islámica en Irak (ASRII), asegurara que sus informaciones muestran que la lista de esa alianza chií confesional "obtendrá una victoria aplastante" en las elecciones.

Crecen, entretanto, en Bagdad los rumores sobre una posible alianza entre kurdos, suníes y chiíes laicos que pretenden precisamente alejar del poder a los chiíes de la lista apoyada por Sistaní, máximo líder religioso de esa comunidad, mayoritaria en Irak.

Aunque negado en numerosas ocasiones por sus representantes, la lista de la AIU es cercana al gobierno chií del vecino Irán y el gran temor de los chiíes laicos iraquíes y de los otros grupos étnicos y religiosos es que su hegemonía conduzca a la instauración también en Irak de un sistema de carácter teocrático.