La historia del excéntrico dueño de la discoteca siniestrada

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"Es una cuestión perversa y cíclica del sistema y es que, cada tanto, tienen que reventar muchos jóvenes. Por eso existen las guerras, por eso existió la dictadura". La frase fue pronunciada hace un año por el empresario argentino Omar Chabán, el dueño de la discoteca bonaerense donde el jueves pasado se desató un incendio que hasta ahora les ha costado la vida a al menos 183 personas. Tras este trágico episodio, la mayoría de las miradas se han dirigido hacia este hombre, que enfrenta una complicada situación judicial y que en Argentina es conocido por su vida ligada al rock y por sus excéntricos espectáculos.

Actor, productor, escenógrafo y artista plástico, Chabán se autodefine como una persona "muy responsable" e incluso como "genio". Sin embargo, ahora está acusado de homicidio y lesiones. Según un diario transandino -que en diciembre de 2003 habló con Chabán, pero nunca publicó la entrevista-, la justicia está intentando probar si el empresario fue responsable por "negligencia o impericia" de las muertes ocurridas al interior de la discoteca República de Cromañón durante el recital del grupo juvenil Callejeros.

Esto, porque las autoridades han comprobado que el local tenía bloqueadas cuatro de sus seis puertas. Además, hace un mes se había impedido a los bomberos hacer una inspección del lugar. En ese sentido, las investigaciones pretenden probar si Chabán ordenó el cierre de las salidas de emergencia y establecer el origen de la pirotecnia hallada en la administración.
Cuna de Soda Stereo y Sumo

De acuerdo con un diario transandino, Chabán "es uno de los personajes que, como productores, más han hecho por la difusión del rock argentino". Sin embargo, la prensa porteña también se ha referido al particular perfil del empresario. Chabán se inició en el rubro de los locales nocturnos a comienzos de los 80, cuando inauguró el Café Einstein. En este lugar, ubicado en el centro de Buenos Aires, dieron sus primeros pasos los grupos de rock Soda Stereo, Sumo y Los Twist.

Sin embargo, el gran acierto de Chabán ocurrió recién en 1985, un año después del cierre de su primer local. Ese año, el empresario abrió Cemento, un gran local que comenzó como discoteca orientada hacia el rock y que al poco tiempo se transformó en un espacio para recitales. Cemento se convirtió en todo un referente del circuito nocturno, por el que pasaron Fito Páez, Las Pelotas, Los Redonditos de Ricota y Todos tus Muertos. No obstante, a mediados de los 90 Cemento fue clasurado de forma temporal por las reiteradas quejas de los vecinos.

Según la prensa argentina, durante los espectáculos Chabán solía subirse a los escenarios, muchas veces con trajes exóticos, para hacer diversos tipos de comentarios. Además, todos los miércoles, hacia performances gratuitas en Cemento, metido en bolsas de basura o tinas de agua. "No me drogo, no tomo. Pero he caminado por todos los bordes de lo artístico", dijo en una ocasión.

Protestas en Buenos Aires

Tras la tragedia, Fabiana Fisbin, subsecretaria de Control Comunal, y Juan Carlos López, secretario de Justicia y Seguridad Urbana de Buenos Aires, renunciaron a sus cargos.

Al mismo tiempo, miles de argentinos se manifestaron ayer en Buenos Aires solicitando la renuncia del alcalde Aníbal Ibarra, quien la desestimó.

Las marchas, que se prolongaron hasta la noche, concluyeron con incidentes, en los que el padre de una de las víctimas se roció con un líquido inflamable y se prendió fuego en la Plaza de Mayo, debiendo ser trasladado a un centro asistencial donde quedó hospitalizado debido a las quemaduras que presentaba.