A poco de cerrar un año signado por numerosos episodios de violencia en las escuelas, miles de armas y cuchillos de plástico fueron aplastados mientras se soltaban globos con mensajes de paz escritos por niños.
Todos estos juguetes fueron reunidos en la campaña "Cambiemos por la Paz", en la que las réplicas de armas y cuchillos fueron entregadas por los niños a cambio de juegos de mesa, pelotas o muñecos.
En el acto estuvieron presentes el ministro de Educación, Daniel Filmus, el representante de UNICEF en Argentina, Jorge Rivera Pizarro, y el titular del Instituto Internacional de Planeamiento de la Educación (IIPE) de la UNESCO, Jorge Tedesco, entre otros.
"Queríamos que en cada casa se debatiera por qué no tenemos que generar un mundo con armas y estamos seguros que cada chico que cambió un juguete bélico por otro juguete, habló de ésto con sus padres", afirmó Filmus.
"La voz de unos pocos que están por la violencia no puede sonar más fuerte que la voz de las grandes mayorías del país y del mundo que trabajan por la paz", destacó el ministro.
"Si la guerra nace en la mente de los hombres, es ahí donde deben estar los pilares de la paz", señaló a su turno Tedesco, en una cita extraída del preámbulo de la UNESCO.
Rivera Pizarro, en tanto, celebró la destrucción de "los emblemas y símbolos de la guerra, que no deberían estar en manos de los niños ni siquiera como juguetes de plástico".
El directivo recordó que la guerra es uno de los tres flagelos que más afectan a los niños, junto con la pobreza y el sida, de acuerdo con el Estado Mundial de la Infancia 2005, que el UNICEF difundió hace pocos días.
"Esperemos que las acciones de los chicos, cambien algo en la mente de los adultos", expresó el representante de UNICEF y agregó que la destrucción de juguetes bélicos, debe trasladarse a la destrucción de las armas de verdad.
Sobre el cierre de la jornada, el ministro Filmus anunció que la campaña "Cambiemos por la Paz", que en esta primera etapa abarcó 28 supermercados que instalaron puestos de canje de juguetes, va a continuar a principios del año que viene.
La idea es que el canje se realice en todas las escuelas del país, sobre el inicio de las clases, y que incluya libros y útiles escolares.
El plástico de los juguetes que fueron aplastados hoy será reciclado para la elaboración de platos para comedores escolares y los componentes electrónicos, se destinarán a la fabricación de otros juguetes.
El material restante se pondrá a disposición de artistas plásticos que quieran realizar esculturas por la paz.