Intentan crear paracaídas para aviones

Los aviones comerciales de grandes proporciones, al igual que ocurre ya con algunas avionetas de pequeño tamaño, podrían contar algún día con estos instrumentos que impidan que se estrellen en caso de una emergencia

Guardar

Los aviones comerciales de grandes proporciones, al igual que ocurre ya con algunas avionetas de pequeño tamaño, podrían contar algún día con paracaídas que impidan que se estrellen en caso de una emergencia.
 
Sin embargo, los ingenieros tendrán que diseñar primero un paracaídas lo suficiente grande y resistente para funcionar de forma efectiva con aviones de mayor peso, tamaño y velocidad que los existentes en la actualidad.
 
Por ejemplo, cuando el ranchero canadiense Albert Kolk perdió hace unos meses el control de su avioneta y comenzó a perder altitud, tiró de una palanca roja e inmediatamente un enorme paracaídas se abrió sobre el fuselaje. La avioneta se posó sin contratiempo en un claro de las montañas. Con él viajaban su nieto adolescente y otros dos amigos.
 
Si el fabricante del paracaídas que salvó la vida de Kolk triunfa en su empeño, un día los aviones comerciales quizá vayan provistos de sistemas defensivos similares. No será fácil.
 
"El problema está en el peso y la velocidad", reconoció Robert Nelson, presidente de la firma Ballistic Recovery System Inc., que vendió este año unos 500 paracaídas por unos 16.000 dólares cada uno para ser usados en avionetas pequeñas y por pilotos como Kolk.
 
El paracaídas de diseño más avanzado que produce ahora la empresa puede acomodar un peso de casi 1.800 kilos. Aunque las avionetas pequeñas pueden pesar unos 900 kilos y estrellarse a unos 280 kilómetros por hora, los aviones a reacción de viajes regionales pueden pesar más de 36.000 kilos y vuelan a más de 900 kilómetros por hora.
 
Por ello, Ballistic Recovery System trabaja con la NASA _ que le concedió 670.000 dólares para un proyecto de investigación _ para diseñar una nueva generación de paracaídas de emergencia que funcionarán con aviones a reacción de reducido tamaño y que podrían ser dirigidos por los pilotos a medida que planean hasta tocar tierra.