La célebre estatua del toro ubicada en el corazón de Wall Street, símbolo de la vitalidad de la bolsa neoyorquina, ha sido puesta en venta, pero su comprador deberá dejarla donde está, anunció este lunes el Wall Street Journal.
El escultor de la obra, el italiano Arturo di Modica, la puso en venta con dos condiciones: que no sea desplazada de su ubicación y que sea obsequiada a la ciudad de Nueva York. A cambio, el comprador obtendrá una deducción de impuestos y la inscripción de su nombre en una placa al costado de la estatua.
"Desde hace años, mucha gente ofrece comprarla, pero debe permanecer donde está, explicó al Wall Street Journal el artista, de 63 años, que realizó la estatua de bronce y acero en 1989 y espera utilizar el dinero fruto de la venta para financiar nuevas obras.
El precio de base para la venta podría ser de 5 millones de dólares, según el diario.