Vota Turkmenistán, donde criticar al presidente vale perpetua

Hay elecciones parlamentarias sin candidato de la oposición, pues criticar a Saparmurat Niazov, presidente vitalicio de esta ex república soviética, puede costar la cárcel de por vida

Guardar

(AFP-NA) "Para ser candidato al parlamento, se debe ser ciudadano honrado, decente, y dar pruebas de lealtad hacia su país y al presidente", declaró a la AFP el presidente la comisión electoral, Murad Karriev.
 
Hay que ser esencialmente leal a Saparmurat Niazov, presidente vitalicio de 64 años, que acumula los cargos de Primer Ministro, de comandante supremo del ejército y jefe del Partido Democrático de Turkmenistán.
 
Por otra parte, este partido es el único registrado por las autoridades y por lo tanto, el único que participa en esta legislativas meramente formales en un régimen dirigido férreamente por el Niazov desde hace casi dos décadas.
 
En las calles de la capital, Achjabad, dominada por una inmensa estatua dorada de Niazov que gira siguiendo el curso del sol en el cielo, no se veía ningún signo de campaña electoral.
 
Más aún, numerosos habitantes señalaban no estar al tanto de las elecciones del domingo para la renovación del Medjilis, el parlamento local.
 
Los 50 diputados de la Asamblea saliente, elegidos en 1999, son todos miembros del partido de Niazov.
 
La elección de noviembre de 1999, con más de cien candidatos para 50 cargos, había sido presentada en la época por Murad Karriev, que ya era presidente de la Comisión Electoral, como "un enorme progreso para la democracia", con el hecho nuevo que más de un candidato estaba autorizado para postular a cada uno de los cargos.
 
Inconsistente desde tiempo ya, el papel de Medjilis quedó aún más marginal cuando en 2003 se creó un segundo órgano legislativo, la Asamblea popular, con 65 miembros y cuyas competencias siguen siendo imprecisas.
 
Incluso el número de electores es impreciso, estimado en unos dos millones de una población total entre 5 y 6,5 millones de habitantes.
 
Ningún observador internacional, en particular de la Organización para la seguridad y la cooperación en Europa (OSCE), de la cual Turkmenistán es miembro), vigilará la elección. En 1999, al no ser invitada por las autoridades turkmenas, la OSCE tampoco había estado presente.
 
Rusia, que generalmente envía observadores a las elecciones en los países de la CEI (ex Unión soviética menos los paises bálticos), tampoco enviará en esta ocasión.
 
"El cambio de parlamentarios no tendrá efecto sobre la vida política cuando el parlamento está completamente subordinado al presidente y no tiene verdadera autoridad", destacó un diplomático occidental en Abhjabad.
 
Turkmenistán, país rico en gas, está aislado en la escena internacional y los opositores al presidente Niazov están o encarcelados o exiliados y no se tolera ninguna prensa de oposición.