María García Lizama, inquilina de la "casa embrujada" narró a la AFP que hace 14 días fue a vivir con su esposo, cuatro hijos su suegro y un sobrino, pero a la semana se sorprendieron "cuando en la sala comenzaron a caer piedras y tierra, primero durante la noche, y luego a cualquier hora del día".
"No se veía a nadie, sólo piedras que iban de un lado a otro, estrellándose contra los objetos o contra mis hijos y sobrino", dijo María García, moradora del pueblo de Jayanca, departamento de Lambeyeque.
Según dijo, lo primero que hizo fue llamar a la policía y al sacerdote "para bendecir la vivienda".
La policía llegó junto con el gobernador Luis Samanez y "fueron atacados con piedras y objetos que volaban por el aire, pero sin ver a nadie", informó la señora que indicó que el religioso prefirió no visitar la casa.
La mujer contó también que un grupo de periodistas que llegaron a la casa comprobaron el lanzamiento de objetos, pues estando a oscuras cayeron zapatos, residuos de frutas y piedras sobre ellos.
En esa vivienda hace algunos años falleció una mujer y desde ese momento "penan en la casa, todos los inquilinos se van atemorizados", añadió al indicar que se irán a vivir a otra casa.
La extraña vivienda ha concitado la atención de numerosos periodistas, que han comenzado a llegar al lugar, y de 'brujos' de la zona que se han ofrecido para "limpiar" la vivienda y "alejar al fantasma para que descanse en paz", según el relato.