El capo del narcotráfico colombiano Gilberto Rodríguez Orejuela, uno de los dos fundadores del temido Cártel de Cali, fue extraditado ayer a Estados Unidos para ser juzgado, en el mayor triunfo de la Casa Blanca en su lucha antidrogas desde la muerte de Pablo Escobar, hace once años.
Rodríguez Orejuela, de 65 años, atado de manos y vestido con un chaleco anti-balas, abandonó Bogotá anoche (en la madrugada en Argentina) a bordo de un avión del gobierno norteamericano que llegó ayer a Miami, Florida.
Una falange de policías fuertemente armados escoltó al líder narcotraficante hasta el avión que lo esperaba en un aeropuerto militar de Catam, al noroeste de Bogotá, donde fue recibido por agentes de la DEA y la Aduana estadounidenses.
Rodríguez Orejuela, alias "El Ajedrecista", deberá responder en Estados Unidos a los cargos de "concierto para importar, poseer y distribuir cocaína a ese país y lavado de activos a través de una red internacional de empresas fachadas".
Además de comparecer ante los tribunales de Florida, el confeso narcotraficante tendrá que hacer lo propio ante una corte de Nueva York, que lo reclama por cargos similares.
La entrega de "El Ajedrecista", quien padece una afección cardíaca, ocurre justo once años después de la muerte, el 2 de diciembre de 1993, de Pablo Escobar, su enconado enemigo y quien cayó abatido en un operativo policial en el que participaron agentes de la DEA.
Su extradición fue autorizada por el presidente Alvaro Uribe el pasado 8 de noviembre y ratificada ayer por el gobierno a través de una resolución que dejó sin piso un recurso de reposición presentado por la defensa para evitar la misma.
Rodríguez Orejuela fue capturado en Cali en 1995 y condenado a 15 años de prisión por narcotráfico. Siete años después, en noviembre de 2002, recobró su libertad por buena conducta, aunque las autoridades lo recapturaron después bajo sospecha de haber reincidido en el envío de droga hacia Estados Unidos.
El mayor de los hermanos Rodríguez Orejuela dijo en una reciente entrevista que está dispuesto a negociar una rebaja de penas con Estados Unidos si respetan los bienes de su familia y se le concede una "cárcel de mediana seguridad".
Al insistir en su inocencia, Rodríguez Orejuela aseguró que el proceso en contra suya y de su hermano Miguel, cuya extradición también podría ser aprobada en los próximos días, responde más a razones políticas que jurídicas.
"Pensemos que Colombia necesita la ayuda económica de Estados Unidos, que el gobierno estadounidense necesita mostrar resultados en la lucha contra las drogas y que mi hermano y yo tenemos un valor simbólico en ese contexto", expresó.