Turistas extranjeros pagan más que nacionales en Argentina

Los precios de hoteles, gastronomía, pasajes de avión y las competencias deportivas varía según el lugar de procedencia del que los paga

(EFE) Los extranjeros que visitan la Argentina pueden llegar a pagar hasta tres veces más que los turistas nacionales en parques naturales, aviones y hoteles, una cuestionada política que cuenta con el aval del Gobierno.

La prueba de que el Gobierno avala está duplicidad tarifaria es que va a imprimir folletos en los que explica que la razón de la diferencia es que los nacionales pagan impuestos, para que sean distribuidos a los visitantes de las reservas naturales del país.

Pero las tarifas más abultadas que pagan los turistas extranjeros en comparación a los precios que abonan los residentes argentinos no abarcan sólo los parques. La hotelería, la gastronomía, los pasajes de avión y las competencias deportivas también discriminan en los precios según el lugar de procedencia del que los paga.

Según informaron fuentes de la Secretaría de Turismo de Argentina, "los turistas que recorrerán durante la temporada 2005 alguno de los 34 parques nacionales del país recibirán una suerte de suplementos donde se les informará que a los residentes argentinos se les cobra una tarifa menor que a los extranjeros".

En parques como el de Iguazú, situado en el norte de Argentina y uno de los más visitados del país por sus famosas cataratas, la tarifa en pesos para extranjeros es unas tres veces mayor que la que se cobra a residentes, según reconoció el director de Aprovechamiento de Recursos de la Nación, Esteban Rodríguez Viudez.

"Las tarifas que se cobran a argentinos y extranjeros en parques nacionales son únicas, pero a los residentes se les realiza un descuento porque con los impuestos que pagan ayudan a mantener los parques nacionales. Por eso -a diferencia de administraciones anteriores- la política del Gobierno es informar a los turistas sobre esta situación", añadieron las fuentes de la Secretaría.

Los voceros admitieron además que existen diferencias en las tarifas en otros rubros del sector privado, aunque aclararon que el Estado nacional "no tiene facultades para regular o controlar estos precios".

Consultados por EFE, hoteles cinco estrellas situados en Buenos Aires admitieron poseer diferentes tarifas para personas que viven dentro y fuera del país, al igual que los pasajes de avión de Aerolíneas Argentinas, la principal empresa local que ofrece vuelos desde el exterior hacia Argentina o viceversa.

El titular de Aerolíneas, Antonio Mata, señaló en una reciente entrevista con el diario Clarín que volar a las ciudades de Calafate, Río Gallegos, o Ushuaia -ubicadas en la Patagonia- con pasajeros de Europa les "permite equilibrar las personas que vuelan desde esos destinos a Buenos Aires o al revés a 300 pesos (100 dólares) el tramo".

Las desigualdades existentes en los montos también se trasladan al campo del deporte, tal como ocurrió en la cuarta maratón internacional de la Ciudad de Buenos Aires realizada el pasado 10 octubre, en la que la inscripción para argentinos costaba 30 pesos (10 dólares), mientras que para los extranjeros valía 30 dólares.

"Los turistas pagamos el pato. Si uno va a otro país es para que lo acojan, pero hay un precio internacional para los visitantes porque, pese al cambio, en algunas cosas pagamos el mismo precio en Argentina que en Holanda o París", sostuvo la española María Asunción Sánchez, una turista de visita en Buenos Aires.

A partir de que a comienzos de 2002 finalizó la política cambiaria de paridad entre el peso y el dólar, que hacía de Argentina un país "caro", el número de visitantes aumentó considerablemente y la industria turística subió como la espuma.

De acuerdo con las previsiones oficiales, el número de visitantes extranjeros creció en 2004 un 20 por ciento en comparación a 2003, al llegar a unos cuatro millones.

Para la temporada 2005 se esperan unos 19 millones de turistas, entre argentinos y extranjeros.

La presidenta de la Cámara de Hoteles de Argentina, Graciela Fresno, explicó que "el turista estaba acostumbrado a pagar tarifas más altas en Argentina y pese a las diferencias de precios sigue siendo un monto más conveniente" para el extranjero.

Indicó que a los argentinos se les cobra un precio más reducido porque "su situación económica no es la misma".

Sin embargo, el presidente de la Federación Argentina de Colectividades, Gabriel Juricich, manifestó que estas desigualdades constituyen "una discriminación que atenta contra los argentinos ya que la diferencia de precios que posee el país respecto del mercado internacional debería jugar a favor de la recepción del turismo".

Read more!