El Padrino continúa

Se hizo un casting de novelistas, al que se presentaron cuatro mil propuestas. El ganador, Mark Winegardner, seguidor de Mario Puzo, tiene su obra, "The Godfather Returns", desde hoy en las librerías de EE.UU.

162

Mario Puzo nunca había querido escribir la continuación de El Padrino (1969), pero poco antes de morir, en 1999, accedió a que otro escritor siguiera la historia de los Corleone.

"Bienvenido a la mafia. Usted es el hombre", le dijo el editor de Random House, Jonathan Karp.

Winegardner (42) es profesor de escritura creativa en la Universidad de Florida y autor de The Veracruz Blues y Crooked River Burning, poco conocidas pero de buena crítica.

Mark Winegardner debía entregar el manuscrito en un plazo máximo de un año, para que saliera a la venta en el segundo semestre de 2004, y lo consiguió: The Godfather Returns llegó ayer a librerías de Estados Unidos y los derechos ya fueron adquiridos por 12 países, entre ellos Gran Bretaña, Francia, Rusia, Japón y España.

"Tuve dos inmensas epifanías", dijo Winegardner. "Los dos asuntos emocionales más importantes de la saga no estaban resueltos". Estos eran, dice, el fracaso de Michael Corleone -sucesor de don Vito- para legitimar los negocios de la familia y la historia de Tom Hagen, hijo adoptivo de don Vito.

La historia, que se desarolla entre 1955 y 1962, parte en el momento que cierra El Padrino -la novela- y se cruza temporalmente con El Padrino II, la película, escrita entre Puzo y Coppola.

Michael -Al Pacino en el cine- ganó una sangrienta batalla en la guerra de familias por Nueva York, pero aún debe: 1) enfrentar a su enemigo más peligroso, Nick Geraci, ex matón de la familia, 2) dominar Las Vegas y blanquear su imagen con negocios legítimos, y 3) salvar su matrimonio.

Dos personajes que crecen en esta secuela son Fredo, el hermano torpe y traidor, que acá se revela como bisexual, y Johny Fontane, inspirado en Frank Sinatra.

La historia de la familia se cruza, además, con la de Estados Unidos: aparece un atentado frustrado contra Fidel Castro y el asesinato de JFK. Según The New York Times, "carece de la energía pulp del libro original"; sus diálogos "rara vez igualan el esplendor de ópera" de las líneas de Puzo y el conjunto "no mueve ni nos sacude" como el primero.

Read more!