(EFE).- El Oscar de "Hable con ella" al mejor guión resultó una sorpresa. Dos años más tarde, Hollywood está seguro de que Pedro Almodóvar repetirá la hazaña con "La mala educación".
Al menos ese fue el sentimiento que se respiró durante el homenaje celebrado en la noche del lunes en honor a la obra de Almodóvar en el Festival del Instituto Americano del Cine, que se celebra esta semana.
"Se trata del director español más influyente desde Luis Buñuel, alguien tan visionario como Fellini y además alguien que sabe vestir", bromeó el director del festival, Christian Gaines.
La 18 edición de esta muestra cinematográfica ha proyectado una selección de las películas de Almodóvar además de llevar a cabo la gala de estreno de su última película, "La mala educación", que llegará a las pantallas norteamericanas el próximo 19 de noviembre.
Pero el acto que acaparó la atención del público, así como su pasión por este director manchego, fue la sesión de preguntas y respuestas con Almodóvar en homenaje a su obra.
Vestido de negro y con su ya conocido pelo blanco, Almodóvar recibió una cerrada ovación de una sala llena puesta en pie y dispuesta a comprender mejor a su realizador preferido en español.
Durante la sesión se alternaron fragmentos de su obra y comentarios del director sobre sus películas, sus actores o sus convicciones religiosas.
"Soy agnóstico, pero considero la religión una gran invención. Y no quiero hacer de ello un chiste", indicó Almodóvar ante una audiencia que, a juzgar por sus risas, no sabía si tomarle en serio o en broma.
Así se podría resumir lo que la audiencia estadounidense describe como la "visión singular" de este realizador.
Alguien que, como indica la revista "Variety", es tanto "el amor de la crítica como alguien adorado por el público".
Este amor ha quedado claro en Los Angeles, la última parada de Almodóvar en Estados Unidos antes de regresar a España el miércoles tras una larga gira de casi cinco semanas por los Estados Unidos presentando al público y a la prensa "La mala educación".
En Nueva York fue agasajado con un homenaje que bajo el título de "`Viva Pedro!" llenó el Lincoln Center de Manhattan con un público en el que se mezclaron los llamados "chicos Almodóvar", entre ellos Gael García Bernal, Felé Martinez y Javier Cámara.
En la Universidad de Harvard, el pasado 12 de octubre, el fervor que generó su paso por el centro para otra sesión de preguntas y respuestas con el público fue tal que tuvo que intervenir la policía.
Una presencia que Almodóvar supo aplacar cuando accedió a participar en dos conferencias, una tras otra, para dar cabida así a todos los interesados en lo que tenía que contar y que estaban bloqueando los pasillos de la sala.
Las pasiones que ha generado Almodóvar en Estados Unidos contagian su última película, presente en todas las quinielas que hablan de los futuros candidatos al Oscar.
Tanto "The Hollywood Reporter" como "Variety", los principales diarios en Hollywood, así como el semanario "Entertainment Weekly" han subrayado las posibilidades de una nueva candidatura al Oscar para el realizador español por "La mala educación".
No será en la categoría de mejor película en lengua extranjera, donde la Academia española de Artes y Ciencias Cinematográficas seleccionó a "Mar adentro" como la representante del cine español.
Almodóvar coincide con la prensa al pensar que "La mala educación" tiene su mejor baza en la categoría de mejor guión original, "porque hay pocas historias originales en Hollywood".
"El consenso esta vez es que Almodóvar ha hecho el filme más ambicioso de su carrera", subraya Matt Wolf en "Variety".
"Y que llegue con un toque de escándalo, bueno, aún mejor", agrega el mismo crítico en referencia a la polémica sobre los abusos sexuales en el seno de la Iglesia que menciona la cinta, un tema de actualidad en los Estados Unidos.
"Me siento muy contento con la recepción que le han dado a la película en Estados Unidos. Creo que la han comprendido a pesar de que se trata de una cinta complicada", resumió el realizador satisfecho.