(EFE).- La banda mexicana Molotov parece haber aprendido modales, y hasta pide permiso para cantar en su nuevo álbum, "Con todo respeto", que ayer salió a la venta.
"Nos da mucho gusto cuando se habla de la madurez del grupo, porque no está mal dejar de ser los pendejos (idiotas) de Molotov", dijo a la agencia EFE Paco Ayala, uno de sus cuatro integrantes.
Pero no hay que dejarse engañar, el nuevo trabajo no es un ejemplo de decoro.
Como describe Ayala, lo que domina en "Con todo respeto" es la diversión del sonido Molotov, un paso más en su continua lucha contra la "insipidez" musical.
Un álbum compuesto por doce temas tan conocidos como populares, todos ellos fruto de la música de los 60, 70, 80 y hasta los 90, pasados por el filtro de este grupo para hacerlos suyos.
En "Con todo respeto" el grupo seleccionó sus canciones preferidas sin pensar en cómo conseguir los derechos legales.
"Lo único que se quedó fuera es lo que era muy bueno y no había forma de que cantáramos tan bien", bromea Ayala.
De la lista escogida, cada uno de los integrantes del grupo, que incluye también a Micky "Huidos" Huidobro, Tito Fuentes y Randy "El gringo loco" Ebright, seleccionó tres temas para darles la vuelta y transformar lo que era "punk en cumbia y lo que era cumbia en punk", siempre bajo los parámetros de "Molotov".
"Randy fue el que escogió el tema de Gil Scott-Heron "La revolución no se televisará". Nos dio una 'educadita' general, porque no conocíamos la canción", recuerda Ayala.
El dio lecciones musicales mucho más populares dentro del grupo al seleccionar el tema de La Sonora Santanera "La boa" (basado en el danzón cubano de 1946 titulado 'Angoa'), presente en todas las bodas, o el primer sencillo de este álbum, "Amateur", basado en la música de "Rock me, Amadeus", de Falco.
Tras la salida de "Con todo respeto", Molotov comenzará ahora una gira que comenzará por México, para no descuidar el país de origen.
Lo que parecía un trabajo más descansado después del éxito de su última obra, "Dance and Dense Denso", y antes del próximo álbum inédito, se ha tornado en la misma responsabilidad de siempre, pero Ayala se lo toma con ánimo y energía: "Es muy útil para no perder el contacto con el público. Porque la memoria no dura más de un mes", asegura.