(EFE).- Serena Williams, una de las reinas del circuito femenino de tenis, se encuentra en Austria participando en el torneo de la ciudad de Linz, donde aseguró hoy que se abstendrá de votar en las elecciones estadounidenses por motivos religiosos.
A pesar de ello, aseguró que tiene una opinión formada muy clara pero "no estoy en la posición de señalar a nadie con el dedo".
La ganadora de seis títulos de "Grand Slam" y 25 torneos del circuito femenino, conocida por vestir conjuntos muy atrevidos sobre la pista, destacó que se encuentra en una etapa llena de proyectos, como el lanzamiento de una colección de moda denominada "Aneres".
La colección, diseñada por ella, será presentada en diciembre en Miami, donde abrirá una tienda, además de una segunda en Los Angeles para comercializar los modelos que ha creado.
La profesional de la raqueta, que se encuentra en el puesto número nueve del ránking mundial femenino y es afamada por la potencia de sus golpes, asegura que está preparada para ganar el torneo austríaco, donde es favorita junto a Amelie Mauresmo, y llevarse los más de 500.000 euros de premio a casa.
"He trabajado diversos aspectos técnicos de mi juego. Ahora golpeo la pelota de forma más solida. Y me tomo el tenis más en serio", afirmó.
Para lograr su éxito explicó que "he trabajado duro mucho tiempo, no sólo en el deporte, sino también para hacer conocida mi imagen. Es algo que no ha pasado de un día para otro sino que viene de largo".