Descubren en España detalles inéditos de Ava Gardner

El escritor Marcos Ordóñez descubrió secretos de la actriz estadounidense en su libro "Beberse la vida", presentado ayer en Barcelona

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El escritor Marcos Ordóñez descubrió detalles inéditos de la biografía de la actriz estadounidense Ava Gardner durante sus catorce años de estancia en España, entre 1954 y 1968, en su libro "Beberse la vida", presentado en Barcelona.

Ordóñez aseguró a EFE que la investigación sobre esa etapa de la vida de Gardner (1922-1990) le sirvió para descubrir en plena época de Franco "un mundo subterráneo de grandes fiestas, de juergas interminables y de sexo".

Paradójicamente, aseguró Ordóñez, Gardner encontró en España "la libertad que Hollywood le negaba en Estados Unidos" y que la inmensa mayoría de los españoles no podía ni soñar en aquellas fechas.
 
"Ava le dio categoría sexual a Madrid", sentencia en el libro Ordóñez al referirse a la estancia de la actriz en nuestro país, donde no tuvo nunca ningún problema con las autoridades de la dictadura del general Franco (1939-1975), aunque sí era odiada por algunos sectores como el que encabezaba el político ultraconservador Blas Piñar, fundador del partido Fuerza Nueva.
 
"Piñar -asegura Ordóñez - la veía como la antítesis de la dama católica; divorciada, bebía y fumaba mucho y se acostaba con quien quería. Pero Ava siempre hablaba muy bien de España, en realidad era como una embajadora de España".
 
Gardner pisó por primera vez España en 1950, cuando vino a rodar la película "Pandora", con el torero Mario Cabré, luego volvió en 1953 para recuperarse de un aborto -en esa época estaba aún casada con Frank Sinatra- y entre 1954 y 1968 vivió de forma permanente en España.
 
"Hubo varias razones -precisó Ordóñez- para que se afincará aquí: España era un país muy barato, tenía amigos y descubrió el mundo de las fiestas nocturnas con esa mezcolanza de toreros, aristócratas y gente de la farándula".
 
Aquí, la que fue llamada "el animal más bello del mundo" se sentía libre, lejos de las imposiciones de los estudios de Hollywood que la obligaban a cumplir con el arquetipo de "la mujer tentadora que llevaba a los hombres a la perdición".
Ordóñez ha seguido el rastro de Gardner en España a través de diversos testimonios.

"Lo que me proponía era hacer una especie de galería de voces, de narradores contemporáneos, un poco siguiendo el modelo de la película 'La condesa descalza', en la que un personaje misterioso es visto desde diferentes puntos de vista", agrega el autor de "Beberse la vida".

Los testimonios recogidos en el libro corresponden a personas de entre 60 y 80 años, que en algunos casos, dice Ordóñez, le ha costado mucho tiempo encontrar o que quisieran hablar.

"La visión -precisó el escritor- que dan esos testimonios es contradictoria, porque ella misma era la esencia de la contradicción. Era una mujer sin termino medio; lanzada y tímida, atormentada por sus complejos, muy lúcida y muy paranoica. Siempre se movía entre extremos".

Esa dualidad de su carácter, subraya Ordóñez, queda bien patente en dos comportamientos diametralmente opuestos de su vida: "Ava era capaz de orinar encima de una mesa -lo hizo en un tablao flamenco de Madrid durante una juerga nocturna- e incapaz, su timidez se lo impedía, de ir a recoger un premio a (Festival de Cine de) San Sebastián. Le daba pavor aparecer en público".

Para Marcos Ordóñez, Ava Garder fue "la quintaesencia de la libertad en todo lo que hacía. Una mujer que hizo casi siempre lo que quiso hasta que el tiempo le paso factura".

En España encontró las grandes pasiones de su vida: "Los toros, el flamenco y las grandes noches de juerga y a su segundo gran amor, el torero Luis Miguel Dominguín", ya fallecido, padre del cantante Miguel Bosé y ex marido de la actriz italiana Lucía Bosé.

"Sus dos grandes amores -agregó Ordóñez- fueron Sinatra y Dominguín. Ella, más que la belleza física, adoraba la belleza del arte y ellos fueron dos grandes artistas en sus respectivos campos".

Con Sinatra, dice Ordóñez, era un "ni contigo ni sin ti" y con Dominguín pudo haber tenido una relación mucho más larga; "acabaron siendo muy amigos y también se hizo amiga de Lucia Bosé."

Ava Gardner estuvo un año casada con el actor Mickey Rooney (1942), trece meses con el clarinetista Artie Shaw (1945-46) y con Frank Sinatra cuatro años (1953-57).