Las prostitutas reinvidicaron de este modo su actividad en los barrios de Constitución, Flores, Palermo y Once, las actuales mal llamadas zonas rojas, debido a que allí se encuentran los albergues transitorios, lo que no ocurre frente o cerca a los grandes parques.
Asimismo, dejaron en claro que no se trasladarán a las zonas rojas que çse determinaron anoche luego de que se aprobaran las reformas al Código Contravencional.
Las meretrices organizadas de la ciudad no revelaron cómo van a actuar, pero anticiparon que ya están preparadas para la prohibición, en tanto en las próximas horas se reunirán con sus abogados, quienes lograron en los 90 abolir los edictos policiales.
De la reunión con los letrados puede surgir un planteo de inconstitucionalidad, pero antes de realizar esa presentación ya anuncian que resistirán las zonas rojas y adelantan que dialogarán con los vecinos.
La Legislatura porteña aprobó una reforma al Código de Convivencia en la que prohíben la prostitución a menos de 200 metros de casas, escuelas y templos, aunque impiden que la Policía intervenga en esos casos, sin denuncia de vecinos ante un fiscal.