Adrián Sommaruga y Nicolás Barlaro, juzgados por el secuestro y mutilación de Ariel Strajman, comenzaron a ser careados por el Tribunal Oral Federal 1 que los juzga. Ambos eran socios de la empresa de seguridad para boliches GO Q, y en juicio, se incriminaron mutuamente por el secuestro de Strajman.
La audiencia de ayer giró en torno a los llamados realizados y recibidos por el celular del sindicado líder de la banda de secuestradores Adrián "El Nene" Sommaruga, que sirvieron para situarlo en tiempo y espacio en los lugares clave del secuestro de Strajman, pese a que él insistió en que sólo intervino para salvar la vida a la víctima.
Para aclarar algunos detalles técnicos de esas comunicaciones, el tribunal citó para hoy a las 10, cuando se reanude el debate, a un especialista de una empresa de telefonía celular.
Además, los jueces resolverán un pedido del querellante Carlos Wiater, quien solicitó un careo entre Sommaruga, Nicolás Barlaro (su socio en la empresa de patovicas Go Q) y el custodio Diego Ferreyra, los tres imputados en la causa.
Ariel Strajman fue secuestrado el 16 de octubre de 2002 en su casa de Villa Urquiza por una banda que cobró un primer rescate de 1.000 dólares, 400 pesos y joyas, y le amputó un dedo que lo envió a la familia para obtener un segundo pago que se frustró. Tras treinta horas de cautiverio, Strajman fue liberado por la policía en una casa del barrio Bonanza, del partido de Pilar.
Por el hecho hay nueve imputados, en distintos grados, por los delitos de asociación ilícita, secuestro extorsivo agravado por el cobro de rescate, lesiones agravadas por odio racial, acopio de armas y falsificación de documentos.
Los acusados son "El Nene" Sommaruga, sus padres Alberto y María Esther Gottig, su hermano Pablo "El Perro" Sommaruga, su hermanastro Sibio, y los otros miembros de la "Banda de los Patovicas" Claudio "Caballo" Abeiro, Keroa, Barlaro y Diego Ferreyra.
Ayer, en su segunda jornada de declaración ante el TOF 1, Sommaruga volvió a decir que es inocente y dijo que le salvó la vida a la víctima, no obstante le pidió nuevamente perdón a Strajman.
Ese pedido de disculpas generó el momento más tenso de la jornada, ya que Strajman, indignado, le respondió a los gritos: "Me está cargando, ¿cómo me va a pedir disculpas?... Hijo de puta, ¡Qué mirás!". Muy nervioso, el joven de 30 años también se dirigió al abogado de los Sommaruga, Fernando Lopez Mestre, y le gritó: "¡Qué le hacés pedir perdón!".
Durante su declaración, Sommaruga intentó desvincular a sus padres del caso, al afirmar que Strajman no estuvo secuestrado en el sótano de su casa paterna, en Holmberg 1295, sino en el de una plaza de Villa Urquiza.
Además, dijo que se enteró de los detalles del hecho cuando otro de los imputados, su ex socio Barlaro, y otras tres personas que no identificó por razones de seguridad, le fueron a pedir ayuda porque tenían a una persona secuestrada.
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