Joaquín Cortés lleva el tablao a Broadway

El bailaor y coreógrafo gitano inicia hoy en Nueva York una gira que marca su regreso a los Estados Unidos tras cinco años de ausencia. Montará su espectáculo "De Amor y Odio" en la calle más famosa del arte escénico

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"Estamos hablando con un teatro de Broadway para montarlo allí en marzo (de 2005) y por un período de dos a tres meses", afirmó Cortés, quien no baila en esta producción, pero es autor de las coreografías junto a Cristóbal Reyes y Juan Carlos Lérida.
 
"De Amor y Odio", representada con éxito en Italia, Portugal, Rusia y España, sitúa en el escenario a 20 bailarines de su recién creada Gitana Cortés Company, acompañados de seis músicos y dos voces en directo.
 
Cortés señaló que para el montaje de este musical, que fusiona el flamenco con el ballet clásico y la danza contemporánea, habrá audiciones en Madrid hasta octubre próximo y supondrá su mudanza a Nueva York por un año.
 
El bailaor ha descrito "De Amor y Odio", el primer montaje que dirige, como "un musical a la española", una "gran producción" que incluye pantallas móviles, arneses para los bailarines, pinchadiscos en directo y vestuario del modisto italiano Giorgio Armani.
 
La actual gira por EE.UU. comienza con su presentación del espectáculo "Live" en el City Center de Nueva York, ciudad en la que no bailaba desde que llevó al Radio City Music Hall su "Pasión Gitana", considerado el espectáculo flamenco más visto en el mundo.
 
Además, incluye una presentación en la Casa Blanca el 15 de septiembre como parte de los actos conmemorativos del Mes de la Herencia Hispana, que cada año celebra la contribución de la cultura latina a las artes de este país.
 
La presentación en Washington "es importante para el currículo", dijo Cortés, y citó otras apariciones memorables, como la entrega de los Premios Oscar de 1999, el concierto de Jennifer López de 2002 y una actuación de Alicia Keys en los Premios Grammy de 2001.
 
Tras finalizar sus presentaciones en Nueva York, Cortés estará el 2 de octubre en la gala "Noche de Niños", a beneficio del Hospital de Niños de Los Angeles, donde compartirá el escenario con Antonio Banderas, George López, Marc Anthony y Alejandro Sanz.
 
En "Live", Cortés baila durante dos horas, enfrentándose solo ante su público "como un torero ante el toro en el ruedo", y aparece al final con el pecho desnudo, no por una cuestión de exhibicionismo, sino por tratarse de una tradición gitana.
 
Según explica el bailaor, "Live" nació de su deseo de bailar solo en el escenario y es la suma de sus más de veinte años de trayectoria artística, una suerte de retrospectiva coreográfica.
 
"Es un espectáculo fuerte. Siempre me planteo retos y he sido muy rebelde en mis presentaciones, y para mi era un reto personal estar dos horas sin parar sobre el escenario", explicó Cortés.
 
Agregó que se trata de una producción "muy exitosa", que se ha mostrado más de 300 veces desde que se estrenó en Barcelona en 2001. "Si fuera por los promotores, este show seguiría indefinidamente, pero ahora también quiero enfocarme en la gira de la compañía", señaló.
 
Cortés, cuyo estilo muy personal se caracteriza por la fusión del flamenco, el ballet clásico y la danza contemporánea, dice ser "pionero" en esta aventura y asegura que esta constante revisión ha derivado en un mayor reconocimiento internacional del flamenco.
 
"Empecé en esto hace quince años y ahora me copian. Eso no me molesta, sino que me enorgullece, porque quiere decir que he dado con una fórmula que funciona", afirmó el bailaor de 35 años, que asegura que "algún día me tendré que retirar".
 
"Es ley de vida", afirmó Cortés, que no se ha puesto una fecha pero ya abona el terreno de su retiro a través de la Gitana Cortés Company, que ayudará en la formación de la próxima generación de bailaores flamencos.
 
"Si no lo hago yo, difícilmente lo hará otro. En España hay pocas compañías que estén formando a esa otra generación, y la mía llevará mi estilo personal y abrirá muchas puertas", indicó. EFE