Los accidentes domésticos constituyen la segunda causa de muerte entre los niños de Argentina, después de los accidentes de tránsito, según una estadística de la Sociedad Argentina de Pediatría (SAP).
Para la SAP, los accidentes en las casas son la causa de alrededor del 30 por ciento de las muertes en niños menores de 14 años.
La subcomisión de accidentes de la SAP registra caídas y quemaduras, entre las fatalidades más frecuentes, seguidas de cortes con objetos punzantes y ahogamientos en la bañadera.
"Si bien hay una incidencia importante en las muertes ocasionadas por pérdidas de monóxido de carbono, proporcionalmente son muchos los chicos que se mueren en accidentes hogareños", precisaron fuentes de la SAP.
"Más de la mitad de las lesiones que sufren los niños se producen en el hogar", alertó a su turno el coordinador pediátrico del SAME, Raúl Gómez Traverso.
Cirujano infantil del Hospital de Niños "Pedro Elizalde" y especialista en trauma y emergencia, Traverso precisó que entre los menores de un año los accidentes más frecuentes son las quemaduras y, entre uno y cuatro años, las intoxicaciones.
Caídas, ahogamientos y electrocuciones completan la lista de urgencias frecuentes que atiende el SAME, sobre todo las que se producen en los lugares más "peligrosos" de la casa, como el baño y la cocina.
Según el Jefe del Departamento de Urgencias del Hospital de Niños "Ricardo Gutierrez", Jorge Fiorentino, las consultas por guardia son miles y buena parte de ellas se derivan a los Departamentos de Toxicología y Traumatismo.
A falta de estadísticas oficiales, Fiorentino estima que, en base a relevos hechos en hospitales públicos de todo el país, las consultas pediátricas por traumatismos moderados, leves y graves suman unas seis mil al día.
"La cocina es el lugar predilecto de los nenes, porque está la mamá y hay aromas ricos. A la vez, es el más peligroso por la presencia del fuego", dijo Traverso.
Los niños de un año y medio no llegan a ver las hornallas o la sartén e intentan agarrar cualquier objeto que tengan a mano. Por eso, los médicos repitieron varias veces que "la mamá no puede estar cocinando con el bebé en brazos" ni dejar que el chico deambule por la cocina.
Asimismo, recomendaron colocar el mango de la sartén hacia la pared y calentar agua y aceite en las hornallas más apartadas.
En cuanto a las electrocuciones, Traverso afirmó que "los nenes repiten lo que hacen los papás y quieren enchufar cualquier cosa que tenga punta como un lápiz o una aguja de tejer".
Precisó que por eso, es necesario tener un disyuntor en la casa y tapar el acceso a los toma corriente con tapas plásticas.
En cuanto a los traumatismos, el cirujano recordó que a partir del mes y medio no se puede dejar a los bebés solos sobre la cama, porque empiezan a rodar, e instó a evitar las caídas porque la mayoría causa impactos en la cabeza, que es donde se concentra el peso corporal.
El Jefe de Urgencias del Gutiérrez identificó otro de los accidentes más comúnes, la asfixia, y aconsejó que todos los adornos, sobre todo los pequeños, estén por encima del alcance de los niños.
Asimismo, recordó que "un chico puede ahogarse en apenas 15 centímetros de agua" y dijo que por eso "es muy importante no descuidarse durante el baño".
Su colega, el Jefe del Departamento de Toxicología del Hospital Gutierrez, Nelson Albiano, informó que la mayoría de los niños que atiende por intoxicaciones agudas tienen entre 1 y 3 años.
"A esas edades, los chicos empiezan a descubrir el mundo y los suavizantes de ropa con colores atractivos, por ejemplo, que les llama mucho la atención", agregó Albiano, quien advirtió que la ingesta de esos son productos es peligrosa "porque son cáusticos y generan lesiones importantes en el esófago".