El histórico y emblemático vocalista Ronnie James Dio, quien formó parte de agrupaciones metálicas como ELF (su primer banda), Rainbow, Black Sabbath y Deep Purple, volvió a la Argentina, para realizar un show donde demostró que el "heavy está más vivo que nunca", ante una sala colmada del estadio de Obras Sanitarias.
Dio, considerado una de las voces más importantes de la historia del heavy metal internacional, en el nivel de Ozzy Osbourne, Ian Gillan, Dave Coverdale y Robert Plant, llegó por cuarta vez a nuestro país y cautivó a su legión de fans que lo vienen acompañando a lo largo de su productiva carrera.
Clásicos de sus anteriores álbumes del estilo de "Holy driver", "Rainbow in the dark", "Last in line", "Rock and roll children" y "Mágica", no faltaron en el concierto, como así también otras "joyas" del género de sus etapas con Rainbow y lo más esperado: Black Sabbath.
El vocalista mantiene la calidad vocal que siempre lo caracterizó y que no se vió gastada por el paso del tiempo y se agregó una compacta y poderosa banda de acompañantes, enrolados tras el "magistral" bajista, Rudy Sarzo (ex Ozzy Osbourne, Whitesnake y Quiot Riot), más Craig Goldy en guitarra, Scott Warren en teclados y Simon Wright (AC/DC), en batería y percusión.
"El aporte de Rudy (Sarzo), sentenció Dio, fue increible, porque le dió más potencia al grupo por lo que ahora el sonido es como una máquina de matar sobre el escenario".
Previamente a la actuación del "mago" del heavy metal y todo su despliegue en escena, que lo convirtieron en uno de los más grandes vocalistas del género de todos los tiempos, actuaron las bandas locales Zeldor y especialmente Adrián Barilari (cantante de Rata Blanca), quien realizó el set más largo compuesto por temas de su primer álbum solista.