Rusia: el Kremlin y explosivos confirman atentado terrorista

Al tiempo que peritos descubrían restos de exógeno entre los fragmentos de uno de los aviones caídos el martes, un grupo islámico reivindicó la autoría de la tragedia y gobierno de Putin confirmó que fue causada por un ataque. Inteligencia local investigaba a dos mujeres chechenas

Guardar

EFE.- Los servicios de inteligencia rusos afirmaron que al menos uno de los dos aviones siniestrados el pasado martes fue objeto de un atentado terrorista, al descubrirse restos de explosivos entre los fragmentos del Tupolev 154. Además, el control aéreo de la zona donde estalló este mismo avión confirmó que fue secuestrado.

"A raíz del examen del Tupolev 154, se ha descubierto restos de una sustancia explosiva. Un análisis preliminar nos ha mostrado que se trata de exógeno", declaró el portavoz del FSB Sergei Ignatchenko, citado por la agencia rusa Itar-Tass.

El exógeno es un potente explosivo, curiosamente usado en dos atentados perpetrados por terroristas chechenos en 1999 en Moscú, en los que murieron más de 200 personas.

Otro dato que confirma la tesis del atentado es la información que proviene del centro de control aéreo de la zona de responsabilidad donde se produjo la catástrofe. "En tierra funcionó tres veces el sistema de alarma de secuestro de aeronave", dijo a Itar-Tass una fuente del Centro Sur de Control de Vuelos.

El ministro de Transportes de Rusia, Igor Levitin, jefe de la comisión estatal que se ocupa del caso, declaró hoy que las cajas negras de las aeronaves siniestradas estarán lo suficientemente reparadas como para sacar datos de ellas.

La información que apoya la teoría terrorista se da al tiempo que, en una página de Internet, un grupo islámico reivindicó la autoría, como atentado terrorista, de las dos catástrofes, y amenazó con nuevas acciones.

"Nuestros muyaidines de las 'Brigadas Islambuli de Al Qaeda' fueron capaces de secuestrar dos aviones rusos y tuvieron éxito pese a los obstáculos que tuvieron que encarar desde el principio. Había cinco muyaidines en cada avión", afirma la nota en el sitio web, escrita en árabe, y cuya autenticidad no ha sido demostrada.

La organización justifica la acción y culpa a Rusia por las matanzas de musulmanes en Chechenia.

Según Gazaeta.ru, este mismo grupo reivindicó el pasado 31 de julio el atentado contra el hoy electo primer ministro de Pakistán, Shaukat Aziz, aunque ahora la denominación del grupo no incluye las palabras Al Qaeda.
 
Chicas kamikazes
 
Según trascendió, los investigadores están tras la pista de dos de las pasajeras de los aviones estrellados, que provenían de Cáucaso, las únicas que todavía no han sido buscadas por ningún familiar ni amigo.

Una de ellas, de apellido Yebirhanova, iba en el vuelo Moscú-Sochi, mientras que la otra, identificada como Aminat Nagayeva, viajaba en el de Moscú-Volgogrado.

El FSB afirmó que Nagayeva, nacida en 1977 y residente en Grozni, fue la última de los pasajeros a comprar su pasaje, una hora antes del despegue.
La agencia de noticias Interfax anunció que nadie esperaba a Nagayeva en Volgograd, y todavía no se ha aclarado el objetivo de su viaje. Su cuerpo fue encontrado por partes.

No obstante, para el diario digital caucásico independiente Kavkaz Center, los familiares de la pasajera Nagayeva negaron la posibilidad de que la joven haya tenido que ver con la catástrofe, porque "nunca ha tenido relación con las acciones militares en Chechenia y siempre vivió en paz".

Hasta ahora, sólo se sabe que Yebirhanova cambió su pasaje de vuelo a Sochi (registrado para la mañana del 25 de agosto) a la noche del 24 cuando la facturación de este último ya había empezado.

Según los investigadores, el cuerpo de Yebirhanova fue el último del avión TU-154 que se encontró en la escena de la catástrofe,  también localizado en fragmentos, a diferencia de los otros cuerpos, que seguían enteros.