El líder campesino Carlos Ovidio Agudelo fue asesinado el miércoles último en el suroeste del país por paramilitares que lo acusaron de simpatizar con la guerrilla izquierdista, informó Fabio Cardozo, comisionado de paz en el departamento de Valle del Cauca, que comprende el municipio de Tuluá, escenario del crimen.
"La autopsia revela que la víctima fue descuartizada viva (con una motosierra) y después baleada en el rostro", dijo Cardozo.
Testigos identificaron a los atacantes como miembros del Bloque Calima de las Autodefensas Unidas de Colombia (AUC).
Los paramilitares reunieron a los pobladores del lugar, les preguntaron por los guerrilleros y al no obtener respuesta descuartizaron y balearon a Agudelo, detalló Cardozo.
El comisionado de paz añadió que las comunidades de la región reportaron además decenas de robos y extorsiones cometidas por las AUC.
"Los paramilitares vienen transgrediendo sistemáticamente el cese de hostilidades en esta región", agregó Cardozo y estimó "necesario que la OEA", encargada de verificar el diálogo gubernamental con las AUC, "establezca una oficina que dé trámite a estas denuncias".
Por otra parte, un fiscal de la Unidad anti-terrorista pidió hoy la prisión cautelar de cuatro suboficiales del Ejército y dos civiles involucrados en un tráfico de armas al parecer destinado a las AUC, informó la radio colombiana Caracol.
Durante allanamientos efectuados a las viviendas de uno de los militares y uno de los civiles, en Bogotá y Villavicencio, fueron hallados componentes de ametralladoras M-60 y fusiles Galil.
La Fiscalía dispone además de otras pruebas, incluidas grabaciones, que comprometen a los seis implicados.