Por ver al padre, nació la hija

La figura de la selección brasileña de vóley, Giba, fue padre antes de lo esperado, al dar a luz su mujer durante el partido que estaba jugando frente a Italia.

Guardar

La tensión por el partido de voleibol en los Juegos Olímpicos de Atenas que la selección masculina de Brasil ganó 3-2 a la de Italia fue decisiva para acelerar el nacimiento de la primogénita del atacante Giba, informó ayer la madre de la pequeña, Cristina Pirv.

Nicoll, que nació el miércoles  con 50,5 centímetros y 3,4 kilos a las 07.03 hora local (10.03 GMT), era esperada por los médicos de la Maternidad Curitiba entre los días 29 de agosto y 1 de septiembre.

Cristina Pirv, jugadora del Novara, campeón italiano y de la Copa de Italia, dijo hoy a la Agencia Estado que la tensión del partido, en el que su esposo fue figura, le deparó un fuerte estado de ansiedad, que pudo anticipar el parto.
La esposa de Giba siguió a través de la televisión el clásico mundial de voleibol, disputado el martes en Atenas.

"Estaba ansiosa antes del partido y eso pudo haber acelerado (el parto). Como estaba previsto para fin de mes pensé que era otra cosa, un dolor cualquiera", subrayó.

Los primeros dolores surgieron anoche, horas después del partido, y la intervención quirúrgica se llevó a cabo hoy en completa normalidad, precisaron los médicos.

La esposa del jugador del Piemonte italiano y su hija permanecen internadas en la maternidad de la ciudad de Curitiba, capital del estado sureño de Paraná.

Cristina afirmó que si su hija llega a ser jugadora de voleibol "tendrá óptima impulsión" ya que "es alta y delgada, además de veloz, pues nació antes de tiempo