Tan misteriosamente como desapareció, la hermana del interventor federal en Santiago del Estero, Pablo Lanusse, fue hallada ayer en la capital de esa provincia, sin que trascendieran detalles de cómo llegó hasta allí, cuando la familia la esperaba el lunes en Buenos Aires, adonde debía llegar proveniente de la localidad bonaerense de Tandil.
Sylvia Lanusse se presentó en la tarde de ayer en la confitería de una estación de servicio en el centro de la capital santiagueña, desde donde fue trasladada a una dependencia de la Policía Federal en Santiago del Estero. Allí se comunicó con su hermano, quien había viajada a Buenos Aires ante la noticia de su desaparición.
Familiares de la joven habían informado previamente que Sylvia padece trastornos psicológicos ?leves? desde que fuera amenazada y agredida a raíz de las investigaciones por la mafia del oro encabezadas por su hermano Pablo en la década del ?90, cuando se desempeñaba como fiscal.
A pesar del cuadro descrito, el fiscal federal de Santiago del Estero, Alberto Pravia, informó que investiga el presunto secuestro de la mujer. Al ser consultado si se había tratado de un secuestro, el fiscal sólo respondió: ?Fue liberada en Santiago del Estero?.
La mujer había tomado el lunes un micro desde Tandil con destino a la Capital Federal, pero no se contactó con su familia, que radicó una denuncia por la desaparición.
A mediados de julio de 1997, cuando residía en Tandil, Sylvia fue agredida por una persona que le cortó el pelo y le advirtió: ?Basta con el oro?, en referencia a la causa que instruía su hermano. A raíz de esa agresión, Sylvia vivió mucho tiempo con custodia. Desde hace un año la mujer vive en la Capital Federal, aunque hasta ayer estuvo en Tandil acompañando a un familiar que había sido operado.
En aquella oportunidad Lanusse se alejó de la Justicia a raíz de aquel accionar mafioso, por lo que el hasta ahora confuso episodio de su hermana abre nuevos interrogantes sobre su futuro político inmediato.