"Dos ilusiones" para Claudia Albertario y Matías Santoiani

Este jueves se estrenará la opera prima de Martín Lobo, que cuenta la historia de dos extras que sueñan con convertirse en actores profesionales. Un largometraje que muestra la ilusión de la fama y la angustia por alcanzarla

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El director de publicidad Martín Lobo estrenará este jueves la comedia "Dos ilusiones", su debut en el largometraje de ficción, donde Matías Santoiani y Claudia Albertario son extras que sueñan con convertirse en actores profesionales y sufren en carne propia el dolor y la angustia que se esconden detrás de la ilusión de ser famosos.

Lobo, que piensa alejarse del ritmo acelerado que impone la publicidad para dedicarse por entero al cine, explicó en una entrevista con la agencia Télam que su opera prima "es como un melodrama cómico, porque tiene los enredos y equívocos de la comedia clásica y el tono de tragedia o patetismo del melodrama en relación a un romance".
   
"La película está basada en los sueños y las ilusiones de éxito que tienen muchos extras, esos seres que se la pasan haciendo castings y pruebas pero siempre están lejos, en los lugares más apartados de la cámara, siempre fuera de foco", dijo el realizador.
   
Protagonizada por Santoiani en el papel de Heriberto y por Albertario como Cinthya, la película "acompaña -según Lobo- la ilusión de dos de estos personajes que se ven mezclados en una historia de amor, los vaivenes de ese romance y los deseos de triunfo que nunca llegan a cumplirse".
   
Además de ellos, integran el elenco del film Gerardo Romano, que se destaca por su magnífica interpretación de un millonario gay que dirige un canal de televisión, Juan Acosta, Carlos Portaluppi, Aldo Barbero, Diego Capusotto y Ana María Giunta.
   
"Dos ilusiones" narra la historia de Heriberto, quien vive en el campo y sueña con ser actor, gana un concurso para participar en un filme y conoce a y se enamora de Cynthia, la candidata a coprotagonista, sin saber que ese concurso en verdad es una estafa y que la auténtica intención es filmar una película pornográfica con ellos.
   
Desde ese momento, la historia se dispara en un sinnúmero de enredos y situaciones equívocas en las que ambos personajes quedan afectados como víctimas ingenuas, mientras uno de ellos -el de espíritu más inocente- trata de involucrarse afectivamente y ayudar al otro en una imposible carrera hacia la fama.