"Se impondrá de 7 a 20 años de prisión y de 100 a mil días de multa (de salario mínimo), sin perjuicio de las penas que corresponden por los delitos de robo o extorsión", señala la enmienda aprobada la noche del viernes.
El denominado "secuestro express" consiste en la retención violenta de una persona por algunas horas, durante las cuales se saquean las cuentas bancarias y se extorsiona a sus familiares para dejar a la víctima en libertad.
Anteriormente, este delito sólo alcanzaba una tipificación de robo, por lo que los delincuentes obtenían su libertad condicional. Sin embargo ahora será considerado como "privación ilegal de la libertad" por lo que se convierte en un delito grave y no alcanza la libertad bajo fianza.
Además, los legisladores capitalinos incluyeron sanciones de hasta ocho años de cárcel a las personas que participen en negociaciones con bandas de secuestradores para liberar a alguna víctima y que no presenten una denuncia penal.
La reforma permitirá elevar los agravantes de las penas, con lo que un secuestrador puede ser castigado con hasta 50 años de cárcel.
La Cámara de Diputados federal aprobó también mayores penas para combatir el secuestro, pero dejó de lado los "secuestros express".
Asimismo, los fiscales de todos los estados acordaron impulsar la homologación del delito del secuestro en todos los códigos estatales para unificar los criterios penales en el combate a este delito.
El 27 de junio cientos de miles de mexicanos exigieron en manifestaciones públicas a las autoridades combatir más eficazmente a la delincuencia, y en particular endurecer la penas contra los secuestradores.