Los estimuladores sexuales están de moda

Cada vez son más las mujeres y parejas que utilizan estos elementos. Sin embargo, esto no es algo nuevo, es una realidad que tuvo sus orígenes hace más de 2.500 años

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Hoy los sicólogos y los ginecólogos los recomiendan y hasta las famosas hacen púbico su uso. Durante muchos años, los estimuladores sexuales  fueron un tema tabu pero la realidad es que hace más de 2500 años que se usan.

La medicina asegura que la masturbación tiene efectos positivos, sobre todo en los hombres, ya que según un estudio del científico australiano Graham Giles, ayuda a prevenir el cáncer a la próstata.
En la actualidad se habla con mucho más naturalidad acerca del tema. La diferencia con los consoladores que existieron años atrás, está en los ateriales que hoy permiten la confección de estimuladores que se asemejan a los genitales verdaderos.

A diferencia de los estimuladores de madera y  cuero que se utilizaron en la antigüedad hoy, la modernidad dio paso a otros recursos que permiten mayor flexibilidad como el látex, la silicona, el gel y el plástico entre otros.

El mercado ofrece una variada gama capaz de cumplir las fantasías más eróticas de sus clientes. Revistas, películas pornográficas, penes de plástico de todos los grosores y longitudes, vaginas artificiales para ellos, balas de metal, calzones vibradores, mariposas, anillos de erección y bombas de silicona para ellos, entre otros, engrosan la lista de los que más se utilizan.

Un poco de historia
Los romanos fabricaron velas con forma de enormes penes. Y la historia cuenta que durante el renacimiento las mujeres acudieron a los zapateros para que les confeccionaran estimuladores de madera de diversos tamaños y formas.
Fue tal la importancia dada al falo, que incluso en la civilización grecorromana las féminas colgaron en su cuello un fascinum, o pene artificial, que era usado como amuleto para combatir el mal de ojo.
 
Fueron los estimuladores femeninos los que tuvieron mayor desarrollo, ya que los hombres tenían la posibilidad de complacer sus deseos sexuales con prostitutas.
Muchos  años después surgió un híbrido entre una máquina de coser, una bicicleta y una camilla. Lo que llamaba la atención, era que se le podían adosar penes de diversos tamaños los que gracias a los movimientos del pedaleo, producían un placer muy intenso. A diferencia de los consoladores no eléctricos, los vibradores fueron creados para curar la histeria en las mujeres, pero al poco tiempo se dieron cuenta que eran capaces de generar orgasmos muy intensos.
Fue en 1960, cuando ellas tuvieron la posibilidad de comprar estos artículos, incluso por catálogo. Hoy internet permite a los usuarios visitar una cantidad inimaginable de sitios que ofrecen estos productos.