Conzi comprendía lo que hacía "al momento del hecho"

Así lo dispuso la Justicia. Sin embargo, los peritos dejaron abierta la posibilidad de que el causado por el asesinato de Marcos Schenone pudo no estar en sus cabales

El caso por el crimen de Marcos Schenone avanza hacia el juicio oral, ya que, a un año y medio del crimen, la Justicia recibió los informes oficiales que determinaron que el detenido empresario Horacio Conzi era plenamente consciente de sus actos a la hora de disparar contra el joven de 23 años.

Sin embargo, las partes que intervienen en el expediente ya adelantaron que se opondrán a los resultados de la pericia oficial, indicaron fuentes judiciales.

Es que los familiares de Schenone no quedaron conformes con la contundencia en torno a la comprensión de los actos de Conzi en la noche del crimen, mientras que los abogados del empresario buscan demostrar que su cliente estaba fuera de sí y no entendía lo que hacía, añadieron las fuentes.

Esta demorada pericia es clave para el fiscal de San Isidro, Mario Kohan, a cargo de la investigación, ya que busca cerrar el expediente con vistas a elevar la causa a juicio oral y público, en donde se determinará la inocencia o culpabilidad de Conzi en el homicidio.

Todo ocurrió en la madrugada del 16 de enero del 2003, cuando Marcos Schenone, un joven de 23 años, asistió con un amigo al complejo gastronómico Dallas, de la localidad bonaerense de Martínez, y se puso a conversar con dos chicas del lugar.

Al parecer, la cercanía de Schenone con estas jóvenes habría desatado el enojo de uno de los dueños del complejo, Horacio Conzi, quien habría estado interesado en una de las jóvenes.

Lo cierto es que cuando las dos parejas se retiraron a bordo de un remís, la camioneta jeep Cherokee de Conzi persiguió al vehículo durante decenas de cuadras, hasta que finalmente los alcanzó, de acuerdo con la investigación.

Según las pericias que obran en el expediente, Conzi habría disparado 14 veces contra el remís: tres dieron muerte a Schenone y otras dos impactaron en el cuerpo del remisero Rodolfo Fernández, mientras que también resultaron heridas las jóvenes Gisella Carabeta y Paula Alonso. El único que alcanzó a salir ileso fue Gustavo Pacheco, amigo de Marcos.

Conzi se convirtió rápidamente en el primer sospechoso del homicidio pero no fue atrapado de inmediato, ya que estuvo prófugo durante 57 días hasta que lo detuvieron a mediados de marzo en Mar del Plata y terminó acusado del crimen.

Desde la prisión, Conzi aseguró que es inocente, descalificó las pruebas y pericias que lo involucran y, mostrándose con Biblias y rosarios, profetizó que "Dios castigará a quienes me acusan".

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