Murió el ex nuncio apostólico Ubaldo Calabresi

Se había desempeñado como embajador papal en la Argentina durante el período comprendido entre 1981 y 2000, cuando, tras haber alcanzado el límite de edad estipulado por el derecho canónico

Monseñor Ubaldo Calabresi, durante 19 años nuncio apostólico en la Argentina y testigo de algunos de los momentos más cruciales de la historia reciente, como el conflicto con Chile por el canal de Beagle, la guerra por las Malvinas, las dos visitas del papa Juan Pablo II y el renacimiento de la democracia, falleció esta mañana en Roma tras sufrir una larga enfermedad.

Según informó la agencia católica AICA, la noticia del deceso del diplomático Vaticano de 79 años sorprendió al arzobispo de Buenos Aires, cardenal Jorge Bergoglio, quien había conversado telefónicamente.

"Acabo de celebrar misa y estoy feliz", comentó entonces monseñor Calabresi al purpurado porteño, con quien dialogaba periódicamente.

Los restos mortales de monseñor Calabresi eran velados en el sanatorio San Rafael, de Roma, pero todavía no hay fecha cierta para los actos oficiales en Roma y en Sezze Romano, su pueblo natal, donde será enterrado.

No obstante, el próximo jueves, a las 18, el cardenal Bergoglio presidirá una misa en su memoria en la catedral metropolitiana, acompañado por los obispos auxiliares porteños.

En sus casi dos décadas en la Argentina, monseñor Calabresi desarrolló una importante tarea diplomática en tiempos de dictadura y de democracia. En esta última etapa puso especial énfasis en la alineación del país en la defensa de la vida por nacer en los foros internacionales, y eclesial, dado que durante su gestión fueron nombrado más de 60 obispos.

También se crearon las nuevas diócesis de Puerto Iguazú, desmembrada de Posadas (1986), Alto Valle del Río Negro y San Carlos de Bariloche (1993), desgajadas de la de Viedma, y Merlo-Moreno desprendida de Morón (1997).

En tanto, el 2 de marzo de 1984 la diócesis de Resistencia fue elevada a arquidiócesis y el 21 de noviembre de 1997 sucedió lo mismo con la de Mercedes-Luján.

Asimismo, recibió en la sede de la Nunciatura al papa Juan Pablo II en sus dos visitas a la Argentina de 1982, en plena guerra del Atlántico Sur; y de 1987, ya consolidada la paz en las Malvinas y en el Beagle.

El 18 de marzo de 1998, en el salón Blanco de la Casa de Gobierno, al cumplirse 48 años de su primera llegada al país y en coincidencia con el cincuentenario de su sacerdocio, monseñor Calabresi fue condecorado con la Orden del Libertador General San Martín, en el Grado de Gran Cruz, por el Gobierno argentino.

En la oportunidad, el entonces presidente Carlos Menem lo calificó como "una personalidad ilustre que honra a nuestro país y a nuestra Iglesia", que "ha recorrido todos los caminos más altos del sacerdocio y de la argentinidad".

"Considero esta distinción como una gracia inmensa y un verdadero privilegio mi larga permanencia en esta República Argentina, junto a su noble pueblo al que me siento unido por estrechos vínculos aquilatados en mis numerosos recorridos pastorales, desde las quebradas jujeñas a los canales fueguinos, y desde el extenso litoral atlántico a las majestuosas cumbres andinas", dijo el diplomático en aquella oportunidad.

Monseñor Calabresi nació el 2 de enero de 1925, fue ordenado sacerdote el 27 de marzo de 1948. Ingresó en la Secretaría de Estado en 1953 donde permaneció hasta 1955, en que fue designado sucesivamente secretario de las nunciaturas de Nicaragua y Honduras (1955 a 1956) y de la República Argentina (1956 a 1958), pro-nunciatura del Zaire (1959 a 1963), nunciatura de Bélgica y Luxemburgo (1964 a 1968) y delegación apostólica de los Estados Unidos (1968 a 1969).

Nombrado arzobispo titular de Fondi y delegado apostólico para la región del Mar Rojo el 3 de junio de 1969, recibió la ordenación episcopal el 28 de septiembre de 1969. Fue entonces designado pro nuncio en Sudán (1972 a 1978) y luego nuncio apostólico en la Argentina.

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