Declaran "alerta nacional" por el robo de explosivos en Río Negro

Una banda de asaltantes se llevó más de 800 kilos de nagolita, además de 100 kilos de gelamón, poderosos detonantes utilizados, por ejemplo, para volar el albergue Warnes. El juez de la causa teme que se comenta un atentado

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El juez rionegrino que investiga el robo de unos 800 kilos de explosivos de una cantera de yeso dijo que el hecho motivó un "alerta nacional" con intervención de organismos nacionales y provinciales de seguridad, ya que debe manejarse una "hipótesis de máxima" respecto de la finalidad de los ladrones para con el material sustraido.
 
El juez rionegrino Rubén Norry explicó que la posibilidad de que el explosivo pueda ser utilizado para volar el paredón de un penal es una "hipótesis de mínima", ya que, dijo, "siempre hay que pensar en cosas peores por todo lo que está pasando en Argentina y en el mundo", en referencia a un eventual atentado.
 
Hallazgo
 
Unos 800 kilos de explosivos fueron robados de una cantera de yeso semi abandonada cercana a la ciudad rionegrina de General Roca y la policía investiga si los ladrones tenían la intención de volar el paredón de un penal para provocar una fuga masiva de presos.

El robo, que recién se conoció el jueves, ocurrió el martes último, cuando desconocidos se apoderaron de esa cantidad de explosivos que, según expertos de una fuerza de seguridad consultados, servirían para volar dos veces un predio como el albergue Warnes o el equivalente a dos atentados terroristas como el de la AMIA.

Fuentes de la policía rionegrina dijeron que lo robado son 600 kilos de nagolita, un material accesorio de voladura con nitrato de amonio, y más de 100 kilos de gelamón y gelamita, dos tipos de dinamita utilizados para todo tipo de voladuras.

Además, se apoderaron de 200 metros de mecha lenta y dos tipos de detonante, lo que agrava la posibilidad y la peligrosidad de la utilización de los explosivos robados.

El hecho fue confirmado por el secretario general de la Policía de Río Negro, comisario Juan Carlos Moyano, quien consideró que es "un robo preocupante" debido a la cantidad de explosivo y dijo que espera que los ladrones "tengan la prudencia de no cometer daños intencionales de consecuencias catastróficas".

El jefe policial no descartó que los ladrones tengan la intención de emplear los explosivos para abrir un boquete en el paredón de la cárcel provincial de General Roca y generar una fuga masiva, tal como ocurrió el año pasado en un intento que fue abortado por el personal de seguridad.

"Todas las hipótesis son posibles, también pensamos que el objeto del hurto puede ser comercializar esas cargas explosivas en la industria minera, donde hay gente que lo sabe usar con todos los cuidados correspondientes", añadió Moyano.

La policía se enteró del robo la tarde del martes último, a raíz de un llamado telefónico anónimo realizado a la comisaría 21 de General Roca.

Pistas firmes

Los investigadores del caso dijeron que "hay pistas firmes" sobre la banda que se llevó el explosivo, ya que estaría identificada la camioneta que usaron los ladrones, que fue vista por algunos vecinos".

La cantera de yeso de donde se llevaron los explosivos está situada a 24 kilómetros de la localidad de Juan Gómez y quienes lo cometieron aprovecharon que en el lugar no había nadie, ya que el yacimiento está desactivado.

El robo, el más importante en su naturaleza en la historia policial de la región, fue denunciado en la tarde del martes por una llamada telefónica anónima, que alertó a los efectivos sobre la violación del cerco y la puerta de un galpón.

Cuando la policía llegó al sitio se descubrió que desconocidos cortaron la malla metálica externa y rompieron un candado del portón del polvorín, donde estaban depositados los explosivos usados en la misma cantera.

El yacimiento se encontraba inactivo desde el sábado anterior, como consecuencia del fin de semana largo y porque las malas condiciones climáticas del martes obligaron a suspender las tareas; no se informó si el predio contaba con vigilancia propia.

Ayer la policía rionegrina desplegó la totalidad de los efectivos disponibles para buscar en todo el amplio territorio provincial, la peligrosa carga.

Se efectuaban controles en rutas principales y caminos secundarios con el refuerzo de la vigilancia en la cárcel provincial de Roca, porque una de las hipótesis de la investigación es que las cargas explosivas robadas pudieran ser utilizadas para volar el paredón perimetral del penal y provocar una fuga masiva.

Efectivos de la Brigada Operativa de Rescate y Antidisturbios (Bora) patrullaban distintos sectores de la zona del Alto Valle, en tanto también se realizaban pesquisas en la región sur de la provincia, donde los ladrones podrían haber ocultado el cargamento en algún establecimiento de campo.

Las diligencias, encabezadas por el juez de Instrucción Rubén Norry, se desarrollaban en el más completo hermetismo, pero fuentes cercanas al caso señalaron que habría pistas a partir de los datos aportados por un testigo que brindó la descripción de la camioneta que habría sido usada para sacar de la cantera los explosivos.

Las investigaciones están a cargo de la policía rionegrina y de la Justicia Federal de General Roca, con intervención de la Gendarmería Nacional.