"Nos dimos cuenta porque había olor feo. Alguien, alguna industria debe estar tirando residuos al Río de la Plata. Sin embargo no me consta que haya sustancias peligrosas", admitió en Radio 10 el defensor del Pueblo adjunto porteño, Antonio Elio Brailovsky.
En ese sentido, afirmó: "Por esta razón le pedimos al jefe de Gobierno porteño (Aníbal Ibarra) que haga un análisis diario, independiente del agua para que los resultados se puedan cotejar". Aclaró que en el contrato de concesión establece que se debe hacer cada hora un análisis bacteriológico ?pero no de residuos patológicos? que se hacen cada 30 días.
Confesó que no ha obtenido respuesta alguna por parte del Gobierno porteño.
Según Antonio Elio Brailovsky, ?ninguna empresa puede hacer un buen producto con materia prima de mala calidad?, en referencia a que el agua se toma del Río de la Plata. Por eso mismo ?hay que ver cómo se encuentra?.
Añadió: ?Según Prefectura el agua del río está muy contaminada y con los sistemas de potabilización existentes no alcanza, porque son de la época de Sarmiento?.
El ombudsman, especializado en temas de medio ambiente, pidió al jefe de Gobierno porteño, Aníbal Ibarra, que se analice "a diario" la calidad del agua de red con muestras tomadas de manera inmediata a la salida de la planta potabilizadora, al considerar que "está cada día en peores condiciones".
"El agua que llega al público tiene la misma concentración de sustancias peligrosas que el agua del río que se capta para tratar, con el agravante de que no hay un análisis frecuente de los principales contaminantes", advirtió.
Brailovsky consideró que "el procedimiento de control es muy deficiente" y se quejó de que la concesionaria del servicio, Aguas Argentinas, "sólo tiene la obligación de analizar una vez al mes la presencia de residuos peligrosos en el agua que entrega a la población".
"Es decir que durante 353 días al año nadie sabe el contenido de residuos peligrosos que tiene el agua que bebemos", denunció.
Según Brailovsky, "el proceso de potabilización utilizado por Aguas Argentinas no permite la eliminación de ninguna de las sustancias que aparecen con niveles guía de calidad de agua para fuentes de agua de bebida humana con tratamiento convencional".
La Defensoría adjunta elaboró un listado de 17 residuos peligrosos que según el ecologista "se arrojan con frecuencia al Río de la Plata y que el tratamiento de potabilización utilizado no puede eliminar".
Entre esos residuos, mencionó "el benceno, el cadmio, el clorobenceno, el cromo, el diclorofenol, el fenol, los hidrocarburos aromáticos polinucleares, el mercurio, el nitrato, el nitrito, PCB, pentaclorofenol, plaguicidas totales, el plomo, el talio, el tetracloroetileno y el trihalometano", entre otros.