Francotirador: los asesinos serían juzgados con pena de muerte

John Allen Muhammad y John Lee Malvo, los acusados de ser los asesinos múltiples que mataron a 10 personas en Washington y sus alrededores, serían juzgados por estos homicidios en el Maryland, un estado donde está vigente la pena de muerte

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Fuentes judiciales norteamericanas revelaron hoy que hay "consenso generalizado" para que sea en Maryland donde sean juzgados este padre de 42 años y su hijo de 17, con cuyas detenciones cesó la ola de crimenes que aterrorizó a los Estados Unidos.

No obstante, los estados de Virginia y Alabama también reclaman jurisdicción para enjuiciar a este ex combatiente de la Guerra del Golfo, en la que se destacó como experto tirador a distancia.

Autoridades de los tres estados se manifestaron en las últimas horas partidarios de solicitar la pena capital para ambos detenidos y de esta manera generar una medida ejemplificadora para potenciales asesinos seriales o múltiples.

"Queremos enviar un fuerte mensaje a todo el país, que este no es el tipo de conducta, no es lo que esperamos en una sociedad civilizada. Vamos a hacer que alguien se convierta en un ejemplo", advirtió el jefe de policía de la localidad de Montgomery, en Alabama, John Wilson.

Por su parte, el gobernador de Virginia, Mark Warner, manifestó hoy: "Claramente, este es un caso para el cual creo que la pena de muerte es apropiada".

El gobernador de Maryland, Parris Glendening, admitió que un caso "tan horrendo" es "el tipo de incidente para el cual esta legislación (que impone las ejecuciones) fue escrita".

En tanto, los medios de comunicación estadounidenses ya condenaron a los dos detenidos, que hasta ahora enfrentan un proceso por tenencia de arma prohibida, a los que incluso bautizaron los "Asesinos Sonrientes", por una foto familiar en la que se los ve abrazados y muy felices.

Pero el propio presidente de los Estados Unidos también condenó de antemano a los apresados con un comunicado oficial emitido por la Casa Blanca en el que se felicitó a las fuerzas de seguridad que realizaron la investigación.

Bush, personalmente, llamó telefónicamente para felicitarlo al jefe de policía del condado de Montgomery, en Maryland, Charles Moose, la cabeza de la persecución del asesino.

"La cacería del asesino impiadoso fue difícil", dijo el comunicado de la Casa Blanca, mientras que Bush felicitó a Moose por haber "levantado la sombra de miedo que afectaba a muchas familias".

Sobre Muhamad, un ciudadano norteamericano de raza negra y convertido hace 17 años al islamismo, y su hijo, pesan en su contra el hallazgo en poder de ellos del rifle semiautomático Bushmaster calibre 223, compatible con los proyectiles que mataron a algunas de las víctimas.

Además, fueron detenidos durmiendo en un automóvil Chevrolet Caprice, cuyo baúl estaba acondicionado para disparar desde su interior, de manera tal que el tirador no podía ser visto por testigos.

Los fiscales presentarán también las conversaciones telefónicas con la policía -que pueden ser utilizadas para un examen comparado de las voces- y la tarjeta de cajeros automáticos perteneciente a la cuenta sobre la cual Muhammad habría pedido la transferencia de diez millones de dólares.