Entre los cuatro rehenes están tres niños y una mujer, según la misma fuente. El comando había afirmado antes que liberó a todos los niños.
Asimismo, comenzaron las negociaciones, según indicaron este jueves los
servicios de seguridad rusos (FSB), citados por Interfax.
Un representante del gobierno ruso está hablando a los rebeldes chechenos, afirmó un representante del Kremlin en el lugar, Alexandre Matchevski.
En tanto, Antonio Alonso, periodista de Radio Nacional de España, contó a Radio 10 que en estos momentos hay una buena noticia: ?El diálogo directo entre los terroristas y las autoridades?. Aunque también hay una mala noticia: ?El comando mantiene una posición absolutamente errática, cambia continuamente de condiciones; anunciaron que liberarían a los extranjeros, de los más de 700 rehenes; pero, cuando llegaron los diplomáticos, dijeron que ya no los liberarían porque llegaron tarde a la cita?.
Alonso subrayó a cada momento plantea nuevas exigencias. ?Pidieron determinados líderes del Parlamento, los menos críticos con el independentismo chechenio, que están dentro del teatro y mantiene negociaciones. Con algún encargo del gobierno, los funcionarios ofrecen el salvoconducto de ir a un tercer país. Plantean, como gran exigencia, que las tropas rusas abandonen Chechenia en 7 días, y el cese inmediato de hostilidades?.
En medio de estas circunstancias, el Kremlin guarda silencio y dijo que la buena noticia es ese diálogo directo. ?Es una obra musical exitosa, no estaba del todo lleno. Están muy armados. Tienen explosivos y amenazaron con volar el teatro. A través de los rehenes, nos enteramos de que pusieron explosivos en pilares, escaleras, para evitar el asalto de la policía, que rodea el edificio?.
Dijeron que por cada guerrillero que caiga, matarán a diez rehenes; pero eso cambia permanentemente: dijeron que matarán a diez cada hora.
Cientos de personas fueron tomadas ayer como rehenes por parte de un grupo de entre 40 y 50 separatistas chechenos que irrumpieron en un teatro moscovita exigiendo el fin de la guerra de Chechenia y amenazaron con hacer estallar todo el edificio. El portavoz policial Valeri Gribaki confirmó que el número inicial de personas retenidas era de unas 1.000, pero que tras la liberación de niños y extranjeros se cree que oscila entre 600 y 700 rehenes que permanecen dentro del edificio.
El testimonio de una cautiva
La situación en el teatro de Moscú asaltado por guerrilleros chechenos "se está caldeando" y las exigencias "ya tienen carácter de ultimátum", informó hoy uno de los centenares de rehenes del comando.
María Shkolnikova, jefa de Cardiología Infantil del ministerio de Sanidad convertida en reportera y casi portavoz de los rehenes, anunció por su teléfono móvil a la emisora Eco de Moscú que "los terroristas dicen que pasa el tiempo y el Gobierno no hace nada".
"Lo más importante es retirar las tropas de Chechenia", subrayó la doctora sobre las exigencias separatistas. Shkolnikova desmintió las versiones circuladas en los medios rusos sobre la solicitud de los secuestradores para que los políticos liberales Grigori Yavlinski e Irina Jakamada hicieran de mediadores.
Los rebeldes sólo mostraron disposición a dialogar con políticos como ellos, "que no están desacreditados" por su postura sobre la guerra de Chechenia, dijo Shkolnikova.
La toma del teatro
El grupo de agresores entró en el teatro -disparando al techo- al grito de ?paren la guerra en Chechenia? armados con fusiles automáticos, y bloquearon todas las entradas y salidas para evitar que los espectadores abandonaran el lugar, contaron testigos.
Según algunos de los espectadores liberados, los asaltantes llevan explosivos encima y anunciaron que formaban parte de los ?kamikazes de la 29ª división?. También indicaron que entre los integrantes del grupo separatista había mujeres con máscaras fajadas con correas con explosivos.
Los asaltantes amenazaron a la policía que acordonó el edificio con ejecutar a ?diez rehenes por cada víctima? entre los suyos y con ?volar el teatro? en caso de una eventual operación de rescate.
El Kremlin reaccionó automáticamente ante el mayor desafío de los rebeldes islámicos en más de siglo y medio de conflicto nacionalista y envió unidades de choque Alfa con tanques de combate.
El grupo especial antiterrorista de la policía Alfa arribó inmediatamente al lugar de los hechos, donde responsables técnicos del teatro suministraron a los efectivos planos del edificio.
Privilegian la negociación
El primer intento de negociaciones con los guerrilleros chechenos ?ha terminado sin acuerdo?, informaron fuentes policiales, quienes, sin embargo, no descartaron un segundo intento del Servicio Federal de Seguridad -FSB, antiguo KGB- para hablar con el jefe del comando checheno, Movsar Baráyev, dado por muerto en más de una ocasión por el ejército ruso.
En un llamamiento al presidente ruso, Vladimir Putin, Baráyev anunció que ?todos morirán si hay un intento de rescate? por parte de las fuerzas de seguridad y que ?si Putin y su banda quieren salvar la vida de los rusos, detengan la guerra?. Pese a esto, los servicios especiales rusos no atacarán por ahora a los terroristas chechenos, pues las autoridades privilegian las negociaciones para liberar a los rehenes.
Las negociaciones fueron paralelas a la reunión en el Kremlin de un ?gabinete de crisis? convocado con urgencia por Putin. Al terminar la reunión, Nikolái Pátrushev, director del FSB, declaró que el gobierno decidió poner en estado de máximo alerta a todas las tropas de las unidades especiales y de asalto.
Ante estos hechos, la delegación rusa afirmó ante el Consejo de Seguridad que la Organización de las Naciones Unidas (ONU) debería analizar la amenaza real de terrorismo que supone la ocupación de un teatro por parte de la guerrilla chechena, y no el caso de Irak.