El impasse que logró el peso en su recorrido bajista frente al dólar en las últimas seis ruedas no aleja el peligro de una disparada del precio de la divisa y el consecuente traslado a precios, para los principales analistas del mercado.
Destacan que la estrategia puesta en marcha por el Banco Central de la República Argentina (BCRA) deja poco margen de maniobra para este segundo semestre del año: en la primera mitad realizó una importante absorción monetaria vendiendo dólares, perdiendo casi u$s5.000 M y más de u$s2.100 M por pagos a organismos internacionales, lo cual deja las reservas muy cerca del límite mínimo impuesto tanto por el Central como el FMI. ?Esto equivale a que las propias autoridades del BCRA aceptan que no hay disponibles más reservas de intervención, lo cual constituye una abierta invitación a que los privados sigan comprando dólares?, opinó el equipo de research del BBVA Banco Francés que comanda Ernesto Gaba. Según sus estimaciones, el Central no podría volcar hasta fin de año más de u$s1.000 a u$s1.300 M al mercado.
Secar a cualquier costo
En ese contexto, el banco considera indispensable que el Gobierno avance en lograr un ancla monetaria que contribuya a estabilizar los precios y contener la inflación en torno del 70% y el tipo de cambio cercano a $4,70 para fin de año. De no ponerse en marcha el programa adecuado, vaticinan que la divisa podría superar los $11 y la inflación ir por encima del 200% hasta el 500%, dependiendo del porcentaje de devaluación que se traslade efectivamente a los precios (passtrough).
Los puntos fundamentales para lograrlo pasan por ?una política más activa de absorción de dinero mediante LEBAC, subiendo la tasa de interés todo lo necesario para cumplir con el objetivo de absorción?, explicó el BBVA.
La autoridad monetaria ya empezó a dar algunos pasos en ese sentido y a lo largo de las últimas cuatro subastas pasó de convalidar tasas de 80% anual a 130%, aumentando así el monto de suscripciones.
?Si en esta segunda mitad del año continuara un esquema similar al del primer trimestre con fuerte aumento de los activos internos netos del BCRA, es decir emisión de dinero para financiar a sectores domésticos, básicamente al financiero por medio de redescuentos y el Central decidiera, ya sea por requerimiento del FMI o por el deterioro en el nivel de reservas , intervenir menos en el mercado cambiario, el dólar podría llegar a los $11,90 para fin de año?. En cuanto a la inflación, en el caso más optimista en el que el passtrough sea del 19%, alcanzaría 200%; si subiera al 50% (similar al de 1989) la inflación podría superar el 500 por ciento.
El research concluye que ?las restricciones financieras imperantes y la larga y profunda recesión hacen poco probable una hiperinflación (se entiende por niveles cercanos al 1.000 por ciento). ?En cambio, hay riesgo de una alta inflación, superior a 200% anual, si prevalece una estrategia de preservar reservas y persiste el goteo de depósitos.