El empresario explicó: ?Desde el 1° de diciembre para acá, nos hemos empezado a endeudar en pesos, y la bola de nieve ha ido creciendo y cada día todos tienen más deudas en pesos?.
La ventaja, en ese sentido, es segura para aquellos que tienen dólares: ?El que tiene dólares en mano aprieta mucho los valores, sobre todo cuando el dólar se pone nervioso y empieza a subir?.
Pepe dijo que los precios que más bajaron corresponden a los departamentos pequeños en el centro porteño, aunque todavía no hay de dos ambientes en el equivalente a u$s15 mil, como era habitual en el año 1990. ?Antes, costaba u$s45 mil; en Barrio Norte, un dos ambientes costaba entre 60 y 70 mil dólares, y hoy se puede comprar por u$s30 o u$s35 mil, según la necesidad de venta?.
Por el contrario, hay zonas en las que los precios no han cedido: "Los inmuebles que llamamos "triple A" son los de zonas como Libertador, Figueroa Alcorta, Barrio Parque, donde los valores no han bajado tanto, sólo el 30% o 35%, en función de la necesidad del vendedor y de la zona de la oferta". Es que la alta densidad de ofertas, explicó, obliga a los vendedores a bajar los precios para poder vender.
La curiosidad notada por Pepe es que la pesificación en el mercado inmobiliario llega por zonas: ?Hay zonas que no se han pesificado en Buenos Aires: Barrio Norte y Centro, Belgrano y Barrancas de Belgrano, no; en cambio, Caballito y Flores, sí?.
El empresario dijo que la oferta de venta era ?infernal?, y se mostró esperanzado, en tanto el nuevo auge de turistas de países limítrofes propició la reapertura de locales vacíos en la calle Florida, y las operaciones de compra por parte de ?muchos chilenos y uruguayos que compran en muy buenas ubicaciones como Av. Alvear, por ejemplo, pisos de u$s500 mil, que ahora pagan u$s250 mil, porque saben que la Argentina es un país que se va a recuperar, y en cuatro o cinco años habrá duplicado su inversión en dólares?.
La contrapartida está en las avenidas comerciales de la Capital que reciben consumidores internos, como Cabildo o Santa Fe. En esta última, según corroboró Pepe, hay, desde Plaza Ialia hasta Plaza San Martín, 59 locales vacíos, esperando una mejora en el poder adquisitivo de los argentinos.