Cantarella abandonó el volante de Fiat

En medio de una profunda crisis económica, el CEO de la compañía italiana presentó su renuncia. Fresco tomará la posta mientras elaboran un plan de reajuste

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El CEO del Grupo Fiat, Paolo Cantarella, presentó su dimisión como máximo responsable del primer fabricante italiano en medio de la grave crisis por la que atraviesa la centenaria automotriz, que arrastra importantes pérdidas como consecuencia de la caída de las ventas.

El presidente de Fiat, Paolo Fresco, asume esa responsabilidad, según decidió el consejo de administración de la sociedad, que se reunió ayer de forma extraordinaria en la ciudad italiana de Turín.

A esa reunión asistió el presidente honorario de la compañía, Giovanni Agnelli, quien se mostró ?muy dolorido? por la dimisión de Cantarella, vinculado con la dirección de Fiat desde hace veinticinco años.

Explicaciones formales

?Su decisión me duele, porque Cantarella está ligado a algunos de los momentos más bellos de los últimos diez años de nuestra empresa.

A él está ligado el relanzamiento de la Fiat Auto después de las dificultades de los primeros años de los ?90. A él está ligada la expansión de la empresa en el mundo?, aseguró Agnelli.

En un breve comunicado, el grupo automovilístico italiano informó del cese irrevocable del consejero delegado, tras una reunión con Agnelli y Fresco, que quiere aprovechar el cambio para dar ?una señal fuerte de cambio?.

?Estoy seguro de que toda la squadra, en la que tengo la máxima confianza, trabajará para permitir a nuestro grupo cumplir con todos los objetivos económicos e industriales que nos hemos trazado?, añadió Fresco en el comunicado enviado por la automotriz.

Frente de tormenta

?Decidí renunciar para que el presidente del directorio y los accionistas puedan decidir actuar de la mejor manera para la compañía?, dijo por su parte Cantarella en un comunicado a la Bolsa de Italia.

La dimisión de Paolo Cantarella añade un motivo de preocupación a la crisis de los últimos meses en Fiat, que se ha visto acompañada de sucesivos rumores sobre una eventual venta a corto plazo a su socio norteamericano General Motors (GM).

Su alianza con General Motors prevé esta venta, alentada por el encadenamiento de números rojos, como los que reflejó el balance del primer trimestre de este año, con más de u$s400 millones de pérdidas y un descenso de la facturación que supera 11 por ciento.

El negocio de fabricación de automóviles que tiene Fiat perdió dinero durante siete de los últimos ocho años, empujando el año pasado a la compañía con sede en Turín a su primera pérdida anual desde 1993.

A raíz de la profunda crisis por la que atraviesa la compañía automotriz, los responsables de Fiat han puesto en marcha diversos planes de reajuste industrial, comercial y financiero para hacer frente a esta delicada situación.