Una encuesta reveló un cambio drástico en la política de Venezuela

Con enormes diferencias, a cada una le ha tocado ejercer su liderazgo en uno de los momentos más críticos de la historia del país. Sin embargo, una experta advierte que no basta con ocupar posiciones de poder para que se den avances en el campo feminista

Google icon
Al frente de la oposición, María Corina Machado se convirtió en un fenómeno de masas inédito en la historia de Venezuela (REUTERS/Isabel Infantes)

Las mujeres mandan en Venezuela. La Encuesta de Condiciones de Vida (Encovi), realizada por la Universidad Católica Andrés Bello (UCAB), señala que desde 2019 se evidencia “cierta feminización de la jefatura de los hogares con tasas entre 54% y 60%”.

En la edición de 2025, destacaron que se “sigue mostrando predominio de mujeres a la cabeza de los hogares”, con un 52%, atribuyendo este hecho “posiblemente a los efectos de la emigración y los reacomodos en las unidades domésticas, pero también a la identificación de las mujeres como jefas para la percepción de los beneficios de programas”.

Lo que nadie podía adivinar es que esta peculiaridad familiar se iba a proyectar a esa casa llamada Venezuela. En un hecho totalmente inédito en la historia de este país, tanto el gobierno, con la presidenta encargada Delcy Rodríguez, como la oposición, encabezada por María Corina Machado, tienen como principales referentes a mujeres que son ahora las grandes protagonistas de la política nacional.

PUBLICIDAD

Revolución

En realidad, solo comparten el género. Sus orígenes y recorridos son muy distintos. Machado construyó su liderazgo a pulso, de abajo hacia arriba.

Comenzó como una activista de la sociedad civil, luego se convirtió en la diputada más votada del país, ocupó un lejano tercer lugar en las primarias presidenciales de 2012 y de tanto insistir, se convirtió en un fenómeno de masas que algunos comparan con su némesis, el mismísimo Hugo Chávez.

María Corina Machado, galardonada con el Premio Nobel de la Paz, reacciona desde un balcón del Gran Hotel, después de que su hija Ana Corina Sosa Machado, aceptara el premio en su nombre, en Oslo, Noruega, el 11 de diciembre (REUTERS/Leonhard Foeger)

Ninguna de sus antecesoras en la lucha política, o en otras actividades relacionadas con los negocios públicos, ha crecido hasta el punto de provocar una atención que traspasa los límites de las clases sociales, del tamaño de las fortunas, de las fronteras lugareñas, de las necesidades de los partidos políticos, de los intereses intelectuales y, en especial, del ascendiente del pasado”, destaca en un artículo Elías Pino Iturrieta, exdirector de la Academia Nacional de la Historia.

PUBLICIDAD

Profundizando sobre la figura de la premio Nobel de la Paz, Pino Iturrieta expone que su ascenso significa una verdadera revolución para la sociedad venezolana, enfatizando que en este país “jamás había existido un vínculo tan indiscutible entre las propuestas de una representante del género femenino y los anhelos populares o generales”.

Del cielo

En cambio, a Delcy Rodríguez esta oportunidad le cayó del cielo. Literalmente. Las aeronaves de Estados Unidos que el 3 de enero bombardearon Caracas y se llevaron a Nicolás Maduro y su esposa Cilia Flores, la catapultaron hacia la Presidencia encargada de la República.

La presidenta encargada Delcy Rodríguez acompañada por su hermano y jefe del Parlamento, Jorge Rodríguez, y el ministro Diosdado Cabello

La flamante mandataria interina viene de ser una burócrata que ascendió en la estructura del Estado de la mano de Maduro, sin mayor influencia en el partido de gobierno.

Forzado por la coyuntura, el chavismo gira alrededor de Rodríguez quien, eso sí, siempre marcha escoltada por dos hombres: su hermano Jorge Rodríguez, jefe del Parlamento, y Diosdado Cabello, ministro de Interior.

Nuevo momento

La politóloga María Isabel Puerta Riera subraya las divergencias: “A pesar de las circunstancias, donde no existe claridad sobre si se trata de un proceso de transición, hay una clara definición de liderazgo político construido a través de la representación (Machado), mientras que lo otro (Rodríguez) constituye una representación manufacturada que no reúne las características de un liderazgo político forjado en la lucha, sino impuesto por factores exógenos. El contraste es evidente, al margen de la paridad de género”.

Puerta Riera recuerda que “en la política venezolana, tanto en la lucha democrática frente a las dictaduras antes de 1958 como en la consolidación de la democracia partidista, no faltaron las mujeres, aunque con espacios limitados”. Por esa razón, la académica opina que este momento “es un reflejo de la evolución y fortaleza del liderazgo femenino, que en el ámbito político estuvo históricamente monopolizado por los hombres”.

Dos caras

Antes de ofrecer su visión, Selene Soto Rodríguez precisa que el hecho de que una mujer ocupe ciertos espacios de poder no significa que en la sociedad haya un avance en términos de igualdad sustantiva.

Imagen de archivo de la presidenta interina de Venezuela, Delcy Rodríguez, durante una comparecencia ante los medios en Caracas, Venezuela. 13 abril 2026 (REUTERS/Leonardo Fernández Viloria)

Abogada feminista de la organización Women’s Link Worldwide, estima que en los últimos años “hemos tenido dos caras de una misma moneda”. A su juicio, por un lado el régimen chavista ha “instrumentalizado” los derechos de las mujeres y la narrativa del feminismo, aunque en la práctica se registran “retrocesos inéditos”; y por el otro, la oposición ha “invisibilizado” los reclamos de este colectivo.

Soto Rodríguez observa que en el debate público venezolano se ha impuesto una “mirada neutral o masculina”, que deja a un lado el impacto que tiene la crisis en el derecho de las mujeres a una vida libre de violencias.

¿Es casualidad que en este momento de colapso del poder sean las mujeres las que terminen al frente? Creo que no, eso pasa justamente por una lógica en la cual se tolera que las mujeres estén al frente como gestoras de ese desgaste y ese colapso, pero no necesariamente implica un reconocimiento de su agencia política”, reflexiona la experta.

María Corina Machado le regaló el Premio Nobel de la Paz a Donald Trump

Para fundamentar su posición, Soto Rodríguez apunta que aún “existen figuras masculinas predominantes orbitando alrededor del poder que una y otra puede ejercer”, entre ellas quizá la más relevante el presidente de Estado Unidos, Donald Trump.

La activista indica que sigue presente la violencia política como factor que impide la participación política de las mujeres, al tiempo que subraya la importancia de abordar temas como transición y cambio político desde la perspectiva feminista.

Hay que tener en cuenta unos matices para analizar si esta situación representa un avance o un indicador de mayor igualdad para las mujeres venezolanas en el ámbito político”, concluye Soto Rodríguez.

Más Noticias

Delcy Rodríguez anunció nuevas excarcelaciones ante los pedidos de las ONG por la liberación de todos los presos políticos

Según la presidenta encargada, desde febrero, un total de 8.740 personas recibieron la libertad plena bajo la Ley de Aministía. La organización Foro Penal reportó solo 38 personas liberadas esta semana frente a las 300 prometidas por el gobierno chavista

Gobierno, sindicatos y empresarios negocian regular los Consejos Productivos de Trabajadores

El diálogo promovido por la Organización Internacional del Trabajo aliviaría la presión sobre los empleadores, mientras el régimen chavista abre la economía a la inversión privada

Venezuela aseguró que EEUU verificó los estándares de seguridad en dos aeropuertos para nuevos vuelos

Se trata de las terminales de Maracaibo, en el estado Zulia; y Barcelona, en Anzoátegui

“Fe y Alegría” señala que maestros de zonas pobres no reciben el bono prometido por Delcy Rodríguez

El director general de la organización, sacerdote José Gregorio Terán, denuncia las penurias que enfrenta el personal que trabaja en las escuelas subvencionadas y advierte que la vocación no llena el estómago

Organización de militares retirados denuncia “infamia de Estado” y exige elecciones libres en Venezuela

El Frente Institucional Militar vincula la represión política con la crisis humanitaria, reclama justicia por las víctimas y plantea como salida un gobierno de transición, un nuevo CNE y comicios con garantías plenas