El presidente estadounidense Donald Trump anunció el sábado que Venezuela no enviará más petróleo ni dinero a Cuba tras la captura del dictador Nicolás Maduro, advirtiendo al régimen de La Habana que negocie “antes de que sea demasiado tarde”, en medio de crecientes presiones sobre la isla.
“NO HABRÁ MÁS PETRÓLEO NI DINERO PARA CUBA - CERO”, escribió Trump en su red social Truth Social, utilizando letras mayúsculas para enfatizar el mensaje.
El mandatario estadounidense señaló que Cuba dependió durante años de “grandes cantidades de PETRÓLEO y DINERO de Venezuela” a cambio de proporcionar “servicios de seguridad” para los últimos dos dictadores venezolanos, “PERO YA NO MÁS”.
Trump afirmó que la mayoría de los agentes de seguridad cubanos que protegían a Maduro “están MUERTOS” tras el ataque estadounidense de la semana pasada en Caracas, que culminó con la captura del mandatario depuesto.
“Venezuela ya no necesita protección frente a los matones y extorsionadores que los mantuvieron como rehenes durante tantos años”, dijo Trump.
“Venezuela ahora tiene a Estados Unidos de América, el ejército más poderoso del mundo (por mucho), para protegerlos, y los protegeremos”, declaró el presidente.
Cuba ha reportado oficialmente que 32 de sus ciudadanos murieron durante el operativo del 3 de enero, todos miembros de las Fuerzas Armadas Revolucionarias o del Ministerio del Interior que cumplían misiones en Venezuela. El gobierno cubano decretó dos días de duelo nacional y el presidente Miguel Díaz-Canel publicó: “Honor y gloria a los bravos combatientes cubanos que cayeron enfrentando a terroristas en uniforme imperial”.
El anuncio de Trump se produce en un momento crítico para Cuba, que enfrenta su peor crisis económica desde el colapso de la Unión Soviética en los años 90. La isla ha dependido históricamente del petróleo venezolano para satisfacer sus necesidades energéticas.
Desde el año 2000, Cuba aseguró su suministro de petróleo mediante un acuerdo con el entonces presidente venezolano Hugo Chávez, a cambio del envío de médicos, maestros y otros profesionales a la nación sudamericana. Sin embargo, los envíos cayeron de más de 100.000 barriles diarios en 2021 —alrededor del 80% de sus necesidades internas— a apenas 16.000 barriles diarios en 2025, debido a la mala gestión de la industria petrolera venezolana y las sanciones internacionales.
La crisis energética ha provocado cortes de electricidad diarios en la isla, resultado de los desgastados generadores diésel de la era soviética y la escasa importación de petróleo.
Ante esta situación, Cuba ha buscado nuevos proveedores. Este viernes, el petrolero Ocean Mariner llegó a La Habana con 85.000 barriles de crudo procedente de México, según Jorge Piñón, investigador de la Universidad de Texas.
La presidenta mexicana Claudia Sheinbaum admitió esta semana que ante la crisis venezolana, “evidentemente México se vuelve un proveedor importante” de la isla comunista. En septiembre, Pemex informó que su subsidiaria Gasolinas Bienestar exportó 17.200 barriles diarios de crudo a Cuba en los primeros nueve meses de 2025, por un valor de 400 millones de dólares.
Sin embargo, el anuncio de Trump podría presionar a México para que reduzca o elimine estos envíos. El experto en seguridad nacional Raúl Benítez Manaut señaló a la AFP que es un alerta de “que van a empezar a presionar muchísimo al gobierno de México porque corte el abastecimiento de petróleo a Cuba”.
Trump ya había advertido que Cuba “está a punto de caer” tras el derrocamiento de Maduro, afirmando que el régimen “está listo para caer” debido a la pérdida del apoyo petrolero venezolano.
La presidenta interina de Venezuela, Delcy Rodríguez, quien también es ministra de Energía, enfrenta ahora la presión de cooperar con Washington. Trump la ha amenazado con un destino “peor que el de Maduro” si no colabora con la estabilización del país.
El economista cubano Pavel Vidal advirtió que “sin Venezuela como aliado, el país corre el riesgo de quedar en una especie de vacío geopolítico, con un aislamiento financiero mucho mayor, con consecuencias sociales inimaginables”.