El ministro francés de Asuntos Exteriores, Jean-Noël Barrot, reafirmó este domingo la posición del presidente Emmanuel Macron sobre el futuro político de Venezuela tras la reciente captura de Nicolás Maduro y su esposa en una intervención militar estadounidense. Francia considera esencial que Edmundo González Urrutia, candidato opositor en las elecciones presidenciales de 2024, desempeñe un papel central en la transición política, de acuerdo con declaraciones de Barrot en una entrevista con la cadena France 2. Entre las prioridades señaladas por las autoridades francesas figuran la “liberación de los presos políticos” y la puesta en marcha de una transición que respete la voluntad expresada por los venezolanos en los comicios del año anterior.
Macron expresó el sábado la ambición de Francia de que la transición venidera sea “pacífica y democrática”, enfatizando en sus redes sociales la necesidad de que se respete la voluntad popular. En ese contexto, el mandatario francés manifestó que espera que el presidente electo en 2024, González Urrutia, pueda asumir la responsabilidad de conducir el proceso de transición “lo antes posible”. Tras conversar con la líder opositora María Corina Machado, Macron expresó también su respaldo al llamado para liberar y proteger a los presos del régimen de Nicolás Maduro.
Consultado sobre la falta de comentarios de Macron respecto a la intervención militar estadounidense, Barrot reiteró que la postura francesa consiste en reconocer que Maduro era “un dictador sin escrúpulos que confiscó la libertad de los venezolanos y les robó las elecciones”, según sus palabras reproducidas por la televisión francesa. El ministro valoró la salida de Maduro como “una buena noticia para los venezolanos”.
Barrot recordó, no obstante, que el método empleado en la operación militar infringía principios del derecho internacional. El jefe de la diplomacia francesa matizó que el uso de la fuerza puede estar permitido en ciertas circunstancias, citando como ejemplo el ataque realizado por Francia y el Reino Unido contra “terroristas del Dáesh” en Siria la noche anterior. Barrot advirtió sobre el riesgo de debilitar el respeto a la soberanía de los Estados y subrayó que el derecho internacional es indispensable para la paz y estabilidad global.
El ministro señaló que Francia observa con preocupación las “violaciones cada vez más numerosas” de estos principios y afirmó que el país se prepara para “un mundo más duro, para un mundo brutalizado”, en palabras de Barrot. Según el funcionario, esto implica fortalecer la capacidad militar y económica de Francia y Europa para reducir dependencias estratégicas y defenderse ante posibles amenazas. Finalmente, Barrot insistió en la necesidad de un fortalecimiento moral para resistir la “brutalidad que se está instalando”.