Los aeropuertos reciben a millones de turistas que van y vienen de todas partes del mundo. Durante una escala -corta o interminable- se convierte en una fuente de distracción y de compras que aprovechan los que tienen que esperar. Sin embargo, hay ciertos productos y servicios que muchas veces se podrían evitar y así cuidar el bolsillo.
Y es que todo lo que se adquiere dentro de un aeropuerto es mucho más caro que lo mismo en un local fuera de éste. En este contexto, Infobae recopiló siete cosas que los viajeros no deberían comprar en los aeropuertos, si están tratando de ahorrar dinero:
WiFi
Lo primero que hace la persona al bajar del avión e ingresar al aeropuerto durante una escala es chequear si tiene WiFi. De este modo, son muchos los aeropuertos que por un tiempo limitado ofrecen internet gratuito y después empiezan a cobrar, mientras que otros cobran ya desde el comienzo por el servicio. Se recomienda al viajero no comprarlo -salvo que realmente sea necesario para comunicarse con alguien o por una cuestión de emergencia-, ya que su precio suele ser elevado. Además, el tiempo que el viajero utiliza navegando por internet podría aprovecharlo para leer un libro o estirar un poco las piernas por el aeropuerto.
Agua
Estar hidratado es muy importante en el día a día, pero más aún durante un viaje. Y en el aeropuerto comprar una botella de agua es muchas veces prohibitivo. Por eso se recomienda llevar una botella vacía -para pasar por los controles de seguridad sin problemas y sin que la tiren- para luego cargarla en las fuentes gratuitas de H2O que hay en los aeropuertos.
Electrónica
Con los nervios por el viaje, algunos turistas suelen olvidar de guardar en el bolso de mano o en la valija elementos pequeños como auriculares o cargadores de cámara de fotos, o incluso celulares. Atraídos por la oferta y el abanico de opciones que suelen estar presentes en los aeropuertos, suelen comprar en negocios con productos que se venden a un precio que muchas veces es un 30% más alto.
Comida
El miedo a perder un vuelo suele obligarnos a desplazarnos hasta el aeropuerto con mucha antelación, por lo que el tiempo de espera suele hacerse interminable. Por aburrimiento, muchas veces nos acercamos hasta los restaurantes de comida rápida. Hacerlo es un error: la oferta de comida suele ser cara y no siempre tan sana y deliciosa como desearíamos. Lo recomendable es traerse un paquete de galletitas -por ejemplo- del hogar o esperar a comer en el avión, si es que el viaje incluye comidas.
Recuerdos
Para los viajeros que compran a último momento, existen en los aeropuertos los locales que ofrecen los típicos souvenirs de la ciudad que visitó. Lo cierto es que en la zona de tránsito duplican el precio de los artículos porque saben que es la última oportunidad de comprar un recuerdo para el viajero que se olvidó completamente.
Divisas
Es importante que el turista no se olvide del detalle más importante: cambiar dinero. En el aeropuerto hay casas de cambio que permiten realizar la operación de forma rápida, pero puede ser también la peor decisión que el viajero tome. Y es que las tasas y comisiones adicionales que incluyen son muy elevadas en comparación a las que se pueden adquirir en el destino. Entones, conviene cambiar dinero antes de viajar, o ya en el destino, pero evitar hacerlo dentro del aeropuerto, ya que siempre se saldrá perdiendo.
Bebidas alcohólicas
Contrario a lo que piensan muchos viajeros, los duty free no suelen ofrecer el precio más económico. Según estimaciones de Veronica Thor, una experta en compras y consumo y bloguera, publicadas en Business Insider, los pequeños ahorros en precios no compensan el recargo en las tarifas cuando se trata de alcohol.
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