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Zlatan Ibrahimovic cumple 45 años: la exigente rutina de pesas, taekwondo y yoga tras su retiro

Retirado desde 2023, el exdelantero sueco sostiene una preparación que combina levantamientos olímpicos, ejercicios de alta intensidad y prácticas orientadas a la movilidad. Los videos que publica en redes sociales muestran cómo preserva la potencia, la coordinación y la resistencia que marcaron su carrera

El exfutbolista Zlatan Ibrahimović realiza ejercicios de levantamiento de pesas en el interior de un gimnasio

A los 45 años, Zlatan Ibrahimovic celebra su cumpleaños lejos de la competencia profesional, pero bajo una exigencia que mantiene intacta su identidad deportiva. El exdelantero sueco, retirado desde 2023, sostiene una rutina que combina pesas, movimientos de CrossFit, taekwondo y yoga. Las secuencias que comparte en redes sociales muestran que conserva una condición física de alto nivel y una búsqueda constante de nuevos desafíos.

Con 1,96 metros de estatura, Ibrahimovic construyó gran parte de su carrera sobre la potencia, la coordinación y una capacidad técnica poco habitual para un futbolista de su tamaño. Ese perfil no desapareció tras su último partido profesional. El gimnasio pasó a ocupar un lugar central en su vida cotidiana, con ejercicios de fuerza, levantamientos olímpicos y pruebas de resistencia que llevan su cuerpo al límite.

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Zlatan Ibrahimovic mantiene a los 45 años una rutina diaria que combina pesas, CrossFit, taekwondo y yoga tras su retiro en 2023.

El sueco suele publicar videos de sesiones que incluyen trepar cuerdas solo con los brazos, realizar abdominales con las piernas sujetas a un saco de boxeo y ejecutar movimientos de halterofilia. Lejos de limitarse a una preparación de mantenimiento, sus entrenamientos revelan una apuesta por cargas pesadas, repeticiones extensas y desafíos técnicos.

El CrossFit se convirtió en su método

En una de sus rutinas, Ibrahimovic completó una serie de 20 repeticiones con 60 kilos en la barra. El circuito incluyó peso muerto, cargada, sentadilla frontal y press militar, sin pausas entre cada ejercicio. En otro registro se lo observa preparándose para levantar 120 kilos en dos tiempos, una modalidad que demanda fuerza, técnica, equilibrio y velocidad.

El exfutbolista también incorporó movimientos propios del CrossFit, como los wall walks, las dominadas y los toes to bar, en los que debe llevar los pies hasta la barra mientras cuelga de ella. La disciplina reúne ejercicios de levantamiento, gimnasia y trabajo cardiovascular, un formato que encaja con la variedad que busca en sus entrenamientos.

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El exfutbolista realiza circuitos de fuerza que abarcan desde series con 60 kilos hasta levantamientos en dos tiempos con 120 kilos. (Instagram/zlatan)

“Hago mucho trabajo de piernas. Hago sentadillas. Hago CrossFit; es lo único que me hace sufrir”, afirmó.

Para el exjugador del Barcelona, levantar pesas forma parte de un sistema de preparación más amplio. El objetivo no parece vinculado solo a la apariencia física, sino a conservar movilidad, potencia y resistencia tras más de dos décadas en la élite. La intensidad de sus publicaciones le permitió proyectar una imagen de plena vigencia física, incluso después del retiro.

Las artes marciales explican parte de su estilo dentro y fuera de la cancha

El vínculo de Zlatan con el entrenamiento no comenzó en el fútbol. Durante su infancia y adolescencia en Malmö, practicó taekwondo hasta conseguir el cinturón negro a los 17 años. Esa formación dejó una marca visible en su forma de jugar: elasticidad, control corporal, elevación y recursos acrobáticos.

El objetivo del entrenamiento con cargas pesadas consiste en conservar la movilidad, la resistencia y la potencia muscular. (Instagram/zlatan)

El taekwondo estuvo presente en algunas de las imágenes más recordadas de su carrera. Su remate ante Italia en la Eurocopa de 2004, una definición de taco dentro del área, y la chilena desde unos 40 metros ante Inglaterra en 2012 reflejaron una coordinación que escapaba del repertorio habitual de los delanteros centro.

La práctica de artes marciales también ayuda a entender por qué sus rutinas actuales alternan levantamientos con movimientos que requieren precisión. El sueco no se limita a ejercicios de fuerza lineal. Suma desplazamientos, trabajo de core, equilibrio y acciones explosivas que replican parte de las demandas que enfrentó durante su carrera.

A lo largo de sus años como profesional, Ibrahimovic jugó en clubes como Ajax, Juventus, Inter de Milán, Barcelona, Paris Saint-Germain, Manchester United y AC Milan. En cada etapa sostuvo una preparación que le permitió competir hasta una edad poco frecuente para un atacante de su perfil físico.

El exdelantero se formó en taekwondo durante su juventud en Malmö y consiguió el cinturón negro a los 17 años.

El yoga apareció tras las lesiones y cambió su forma de entrenar

Las lesiones graves también modificaron su relación con el cuerpo. Ibrahimovic explicó que recurrió al yoga durante uno de los períodos más complejos de su carrera, cuando ya no podía moverse con la libertad que tenía antes.

“El momento más difícil para mí fue cuando estuve gravemente lesionado y no podía moverme como solía hacerlo. Fue entonces cuando descubrí el yoga”, relató. Acostumbrado al contacto, la velocidad y las acciones explosivas, encontró una disciplina basada en la pausa, la respiración y el control de cada posición.

Zlatan Ibrahimović realiza un ejercicio de levantamiento de pesas con barra en un gimnasio interior

“El yoga era todo lo contrario, así que supuso un nuevo reto para mí. Tuve que aprender a relajarme, a moverme despacio y de forma diferente, a concentrarme”, señaló el exdelantero. Esa experiencia le aportó herramientas que luego trasladó a su preparación física y, durante sus últimos años como jugador, también al campo de juego.

A los 45 años, la rutina de Ibrahimovic reúne los distintos elementos de su recorrido deportivo: la fuerza del gimnasio, la explosividad de los levantamientos, la coordinación del taekwondo y el control corporal del yoga. Su actividad en redes sociales mantiene esa idea de competencia permanente, aunque ya no haya defensores delante ni un calendario de partidos por cumplir.

“Nunca estoy satisfecho, siempre intento superarme”, expresó en una entrevista con GQ. Esa frase resume el criterio que sigue aplicando en cada entrenamiento: el retiro del fútbol no significó una reducción de las exigencias, sino un cambio de escenario para continuar desafiando sus límites.

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