En apenas una década, el efecto Netflix y la nostalgia pasó de ser un detalle de fondo a convertirse en una fuerza aspiracional que cambió la forma de mirar los interiores en la ficción y, después, en casa. Según ELLE Decor, llevaron la decoración a un lugar central dentro del diseño de producción.
Antes del auge del streaming, identificar una marca o un objeto de autor en una serie remitía al viejo “product placement”, y la ambientación cumplía sobre todo una función descriptiva.
La sacudida llegó con la irrupción del streaming, cuando la multiplicación de ficciones y la entrada de nuevas generaciones en los equipos creativos abrió más espacio para la experimentación. A partir de 2010, las series empezaron a permitirse imaginar más en todos los departamentos de producción, incluido el diseño.
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El despegue más claro de los decorados con capacidad de influencia puede situarse en 2016, con el estreno en Netflix de The Crown y Stranger Things.
1. “The Crown” y “Stranger Things”
En esos títulos, el universo visual dejó de apoyarse solo en vestuario, maquillaje y peluquería para hacerlo también en decorados con identidad propia. La exageración de ciertos rasgos de época, incluso cerca de la caricatura, reforzó la coherencia del conjunto.
En el caso de Stranger Things, la acumulación de neones, estampados, mobiliario vintage, pósteres y objetos analógicos de los 80 fue decisiva para convertir su imagen en una referencia cultural. La serie consolidó la idea de que el interiorismo televisivo podía activar deseo y reconocimiento más allá de la pantalla.
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Ese cambio coincidió con un momento en el que el consumo de mobiliario y decoración aún no se había acelerado del todo, aunque ya apuntaba en esa dirección. Durante la década se multiplicaron las tiendas de bajo costo y también Instagram y los decoinfluencers, que trasladaron la estetización del vestir al hogar.
2. “Bridgerton”
Cuando llegaron las series más influyentes en términos decorativos, el terreno ya estaba preparado para convertir inspiración en aspiración. Bridgerton empujó objetos y recursos del estilo Regencia hasta volverlos reconocibles en hogares muy distintos.
La tendencia recibió el nombre de Regencycore y se apoyó en una paleta de azul pastel, rosa empolvado, verde agua y tonos crema. Frente al minimalismo, ganaron espacio las molduras, los papeles pintados, los candelabros dorados, las lámparas de araña, los estampados florales y las camas con dosel.
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Según ELLE Decor, parte de ese efecto se explica por Will Hughes-Jones y Gina Cromwell, a quienes el texto atribuye la decisión de acentuar en la serie una opulencia romántica y un sesgo estético femenino. Esa apuesta convirtió la ambientación en un foco de atracción por derecho propio.
3. “Emily in Paris”
Esa misma lógica apareció en Emily in Paris, aunque redoblada en intensidad y con una traducción contemporánea del romanticismo decorativo. El apartamento de Emily Cooper mezcló elementos clásicos con piezas de diseño en una fórmula de chic parisino que se imitó en distintos lugares.
Su propuesta resultaba menos sencilla de reproducir que la de otras series, pero no por eso dejó de extenderse. Según el medio, la clave estaba en esa combinación de referencias tradicionales y acentos actuales que convirtió el piso de la protagonista en objeto de deseo.
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4. “Gambito de dama”
Gambito de dama no alcanzó, según el medio citado, el mismo impacto global que Bridgerton o Emily in Paris, pero sí recibió elogios por su diseño de producción. Su interiorismo anticipó la fiebre actual por el estilo mid-century.
La miniserie construyó una imagen sofisticada a partir de muebles vintage, objetos de cristal y metal y una paleta saturada de naranja, azul turquesa, verde oliva y mostaza. Esa combinación ya estaba presente antes de que esa estética se instalara con fuerza en el consumo decorativo.
La influencia de Netflix desborda el diseño de interiores y alcanza también la actividad económica ligada a sus producciones.
En ese sentido, según cifras de la propia compañía recogidas por el medio, durante la última década aportó alrededor de USD 325.000 millones a la economía global, invirtió cerca de USD 135.000 millones en producciones originales o licencias para compañías locales asociadas. Ademas creó más de 425.000 puestos de trabajo en alrededor de 50 países que producen series para la plataforma.
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