Pocas actividades en la cocina cotidiana generan tanta satisfacción como sacar del horno una fuente, El olor que se expande por toda la casa es casi una promesa: algo rico está por llegar a la mesa.
Pero antes del arribo de esa fuente humeante, la papa recorrió un camino enorme. Originaria de los Andes, fue uno de los primeros grandes aportes de América al mundo: los pueblos originarios de la región la cultivaban hace más de 8.000 años antes de que cualquier europeo la conociera. Cuando los españoles la llevaron al Viejo Mundo en el siglo XVI, cambió para siempre la historia de la alimentación global.
En Argentina, la papa ya estaba presente en los guisos criollos mucho antes de que el país tomara su forma actual: aparece en la chanfaina, en el locro, en las empanadas del noroeste y en infinidad de preparaciones que mezclaron ingredientes nativos con técnicas llegadas de España.
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Con el tiempo, la papa se volvió un ingrediente de todos los días y de todas las regiones. En el norte del país va dentro de las empanadas jugosas y picantonas. En Buenos Aires acompaña el bife de chorizo como guarnición casi obligatoria. En el centro, aparece en gratines y budines de campo. No hay mesa argentina, de cualquier provincia, que no la conozca bien.
La versión con queso cheddar es la más reciente de sus transformaciones: llegó de la mano de la cultura de las hamburgueserías y los bodegones urbanos, y se instaló rápido en los hogares de todo el país. Hoy es una de las guarniciones más pedidas, y también una de las más fáciles de hacer.
Receta de papas con queso cheddar
Se trata de papas hervidas, cortadas en rodajas o gajos, bañadas con una salsa cremosa de queso cheddar fundido. La preparación es sencilla, no requiere técnica avanzada y el resultado es siempre contundente y sabroso.
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Tiempo de preparación
Tiempo total: 35 minutos
- Preparación: 10 minutos
- Cocción: 25 minutos
Ingredientes
- 800 g de papas
- 200 g de queso cheddar en fetas o rallado
- 150 ml de crema de leche
- 1 diente de ajo
- 20 g de manteca
- Sal a gusto
- Pimienta negra a gusto
- Ciboulette o perejil fresco picado (opcional, para decorar)
Cómo hacer papas con queso cheddar, paso a paso
- Pelar las papas y cortarlas en rodajas de aproximadamente 0,5 cm de grosor. También se pueden cortar en gajos o en cubos medianos, según la preferencia.
- Hervir las papas en agua con sal durante 12 a 15 minutos, hasta que estén tiernas pero sin deshacerse. El punto justo es cuando un tenedor entra con facilidad pero la papa no se parte. Escurrir y reservar.
- En una sartén a fuego medio, derretir la manteca y agregar el ajo picado fino. Cocinar 1 minuto sin que se dore.
- Incorporar la crema de leche y llevar a un hervor suave. Bajar el fuego.
- Agregar el queso cheddar en trozos o rallado de a poco, revolviendo constantemente. La clave es que el fuego sea bajo para que el queso se funda sin cortarse. Salpimentar a gusto.
- Colocar las papas en una fuente para horno o directamente en la sartén. Verter la salsa de cheddar por encima cubriendo bien.
- Llevar al horno precalentado a 200 ℃ durante 8 a 10 minutos, hasta que la superficie burbujee y tome un ligero color dorado.
- Retirar del horno, dejar reposar 2 minutos y decorar con ciboulette o perejil picado antes de servir.
¿Cuántas porciones rinde esta receta?
Esta receta rinde 4 porciones como guarnición, o 2 porciones si se sirve como plato principal.
¿Cuál es el valor nutricional de cada porción de esta receta?
- Calorías: 380 kcal
- Grasas: 22 g
- Carbohidratos: 32 g
- Proteínas: 12 g
Cabe señalar que estas son estimaciones, y los valores nutricionales precisos dependen de los ingredientes específicos utilizados en la preparación y las cantidades de cada porción.
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¿Cuánto tiempo se puede conservar esta preparación?
Las papas con queso cheddar se conservan en la heladera, tapadas con film o en un recipiente hermético, por hasta 3 días. Para recalentar, lo ideal es el horno a 180 ℃ durante 10 minutos para que recuperen la textura. No se recomienda el freezer, ya que la salsa de crema y queso tiende a separarse al descongelarse.