Hay fenómenos que exceden al deporte. El fútbol es uno de ellos. En Argentina, un Mundial paraliza al país, los ídolos atraviesan generaciones y una camiseta puede transformarse en un símbolo tan poderoso como una bandera. En una nueva edición de La Ronda, el entrenador y ex futbolista Pedro Troglio, el periodista especializado en marketing deportivo Claudio Destéfano y la relatora Paz Zubiri reflexionaron sobre la pasión futbolera, el lugar de los ídolos y la evolución del consumo deportivo.
Troglio conoce esa pasión desde adentro. Como integrante del plantel argentino que disputó el Mundial de Italia 1990, vivió algunos de los momentos más intensos de la historia reciente del fútbol nacional: “Tuve sensaciones extrañas desde 1986, porque me tocó quedar afuera de la última lista y si bien yo era joven, tenía 20 años, la desilusión fue enorme”, contó.
Cuatro años después sería parte de lo que califica como “uno de los mundiales más lindos de todos los tiempos”, donde logró convertir un gol, errar un penal, con Yugoslavia, por los cuartos y luego caer en la final ante Alemania.
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“Estábamos muy desilusionados en el avión y el piloto nos dice: ‘A la derecha está el pueblo argentino’. Miramos por la ventana y parecía un hormiguero. Esas 6 horas que tardamos en llegar a la Casa Rosada fueron más llevaderas. Fue de los más lindo que viví como hombre de fútbol”, relató Troglio emocionado.
Para Troglio, esa reacción explica una característica muy argentina. “Nuestro gen es distinto a todos los demás. Como sentimos el fútbol es como vivimos la vida. Es nuestra manera de ser y eso se traslada al mundo”, afirmó.
Esa idea fue retomada por Destéfano desde una mirada cultural y comercial. El periodista sostuvo que el fútbol logró apropiarse de símbolos que muchas veces trascienden incluso a los nacionales.
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“Johan Cruyff dijo que las camisetas son las nuevas banderas: Alemania no tiene ni blanco, ni verde en su bandera, Holanda no tiene naranja y Uruguay no tiene celeste. Sin embargo, cuando pensás en esos países, pensas en esos colores. El fútbol se se apodera de casi todo lo que tiene que ver con la pasión y va por encima de Manuel Belgrano, por ejemplo”, bromeó Destéfano.
Coleccionista de más de 8.000 camisetas, Destéfano considera que los objetos vinculados al deporte funcionan como vehículos emocionales. Lo mismo ocurre con las figuritas, que definió como “la relación con el ídolo”. Para ilustrarlo, le preguntó a Troglio si intercambiaría una figurita repetida de Ricardo Bochini, su máximo referente futbolístico. La respuesta fue inmediata: “Ni loco”.
Según explicó, el negocio deportivo entendió hace tiempo que compite mucho más allá de otros deportes. Por eso recordó una frase atribuida al presidente del Real Madrid CF, Florentino Pérez: “Competimos con Disney”. La lógica detrás de esa afirmación es simple: un partido pelea por el mismo tiempo libre que una película, una serie o cualquier otra forma de entretenimiento.
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Del televisor al streaming: cómo cambió la manera de consumir fútbol
El fútbol sigue ocupando un lugar central en la vida de millones de personas, pero la forma de consumirlo cambió en los últimos años.
“El otro día fui a una reunión en Google para hablar de YouTube y comentaron que los argentinos empezamos a hablar del Mundial en redes sociales dos meses antes, casi tres, de que empiece. Es un fenómeno que no pasa en otros lugares del mundo”, reveló Zubiri.
Para la periodista, esa intensidad emocional también explica por qué las nuevas audiencias buscan contenidos distintos a los formatos tradicionales: “En la televisión tenés que estar impecable, no se te puede mover ni un pelo. Las redes son un poquito más humanas”, explicó.
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Esa transformación ya tiene ejemplos concretos en el mercado. Zubiri destacó el caso de Cazé TV en Brasil, que transmitirá el Mundial a través de plataformas digitales, y aseguró que muchos hinchas hoy prefieren una experiencia más cercana y menos solemne.
“El tipo que llega cansado a su casa, es hincha de Boca y su equipo perdió, no quiere ver a 40 periodistas criticando a su club, se quiere sentar y que un streamer putee, pero tire dos chistes”, relató.
Sin embargo, más allá de las plataformas, los formatos o las generaciones, los tres coincidieron en que la esencia sigue siendo la misma. El fútbol continúa siendo uno de los pocos fenómenos capaces de unir a millones de personas alrededor de una emoción compartida, tal como sucedió en 2022, con la consagración de la Argentina en el Mundial.
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“Los fenómenos deportivos en Argentina achican la grieta”, resumió Zubiri y mencionó el caso de Franco Colapinto en la Fórmula 1.