El filtro olvidado que puede comprometer la limpieza en cada lavado del lavavajillas

Especialistas explican cómo la elección del programa, el acomodo de la vajilla y el mantenimiento interno influyen en la higiene y en la eficacia del electrodoméstico a lo largo del tiempo

Google icon
Elegir el ciclo correcto define la limpieza real de la vajilla en cada uso. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Elegir el ciclo adecuado del lavavajillas resulta fundamental para obtener platos limpios y una correcta higienización tras cada uso. Según especialistas consultados por Eating Well, usar el programa idóneo, junto con buenas prácticas de carga y mantenimiento, determina la eficacia del lavado y la durabilidad del electrodoméstico.

Los lavavajillas modernos incorporan diversos programas que permiten ajustar el funcionamiento según la suciedad de los utensilios. De acuerdo con Doruk Seden, gerente de categoría de lavavajillas en Miele para América del Norte, conocer cada ciclo es clave para optimizar la limpieza.

“Entender las diferentes opciones permite seleccionar la más adecuada para cada necesidad y lograr los mejores resultados”, afirma Seden en información recopilada por el medio citado.

PUBLICIDAD

Cómo usar y mantener el lavavajillas correctamente, incluyendo la elección del ciclo adecuado, la preparación de los utensilios y la limpieza periódica para una higiene eficaz y duradera del electrodoméstico. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Entre los ciclos más comunes, los expertos del medio y representantes de marcas destacan el normal para residuos cotidianos, el intensivo para suciedad incrustada, el automático controlado por sensores, el rápido para cargas ligeras y el de desinfección con alta temperatura. La elección depende del tipo de vajilla y la cantidad de suciedad.

Cómo elegir el ciclo adecuado para cada necesidad

La cantidad y tipo de residuos determinan el ciclo más apropiado. Para ollas o sartenes con restos adheridos, se recomienda el intensivo, que emplea más agua y mayor temperatura a lo largo de más tiempo, facilitando la eliminación de residuos sin esfuerzo físico. Algunos modelos integran prelavado para ablandar suciedad antes del ciclo principal, según detallan expertos de Eating Well.

El programa intensivo usa más agua y temperatura para despegar restos adheridos. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Cuando se necesita rapidez, Lauren Bigger, directora de mercadotecnia integral en Maytag, señala que “el ciclo rápido es ideal para vajilla poco sucia y cuando se requiere velocidad, ya que utiliza temperaturas más altas y mayor cantidad de agua para acortar el proceso”.

PUBLICIDAD

En situaciones de duda sobre el nivel de suciedad, el ciclo automático constituye la opción más avanzada, pues sus sensores internos identifican la suciedad real y ajustan temperatura, cantidad de agua y duración en consecuencia.

Frente a la necesidad de eliminar bacterias, el ciclo de desinfección es la opción indicada. Isabella Flores, fundadora de Sparkly Maid, subraya que “el ciclo de desinfección, disponible en muchos lavavajillas, asegura no solo limpieza, sino también sanitización, al superar los 65 ℃ (149 ℉) en la fase final", temperatura eficaz para eliminar hasta el 99,9% de las bacterias.

Enjuagar demasiado puede reducir la potencia del lavado cuando el equipo detecta poca suciedad. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Consejos expertos para cargar y preparar el lavavajillas

El resultado del lavado depende también del acomodo de la vajilla y su preparación antes de iniciar el ciclo. Los expertos del medio insisten en que cada utensilio debe estar dispuesto de modo que el agua alcance todas las superficies.

Seden recomienda separar los cubiertos por tipo, ubicando tenedores y cucharas en compartimientos distintos para favorecer la circulación del agua. Flores, por su parte, sostiene que agrupar cubiertos sin orden dificulta la limpieza y puede prolongar el lavado.

Limpiar la trampa y el filtro con regularidad evita la recirculación de partículas. (Imagen Ilustrativa Infobae)

El consejo general es retirar solo los restos sólidos de comida antes de colocar los platos, sin enjuague previo. Flores advierte que los lavavajillas modernos detectan el nivel de suciedad; si la carga se introduce ya limpia, el sensor podría reducir la intensidad del lavado, aumentando el riesgo de dejar residuos visibles.

Cómo mantener el lavavajillas en óptimas condiciones

Un mantenimiento regular es indispensable para un buen rendimiento. El medio citado recomienda una limpieza frecuente, cuyo intervalo depende del uso, pero Bigger aconseja limpiar la trampa de residuos cada tres a seis meses.

Mantener el interior libre de grasa y minerales mejora la eficiencia y previene olores. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Flores añade que no se debe descuidar la higiene interna, ya que restos de comida, grasa y minerales pueden acumularse en el filtro, los chorros y las paredes internas. Si estos residuos no se eliminan, cada ciclo recirculará partículas, perjudicando los resultados de lavado.

Las recomendaciones del medio indican limpiar el interior por lo menos dos veces al año. Esta práctica previene malos olores, mejora la eficiencia y evita que la suciedad se adhiera a la vajilla.

El uso correcto y el cuidado periódico del lavavajillas, como subrayan los especialistas para Eating Well, garantizan que el electrodoméstico cumpla eficazmente su función día tras día, aportando confianza e higiene en cada ciclo.