Después de un día de playa, cuando el sol se oculta y la noche comienza a apoderarse de la ciudad, Pinamar vive un fenómeno único. Cientos de jóvenes recorren la avenida Del Mar a pie con sus amigos en busca de una fiesta, o mejor una experiencia, marcada por la música, la moda y la gastronomía característica de la zona.
Lucen tops tipo bikini, acompañado por chaquetas cortas del mismo color, pantalones con textura acanalada. Corsets con textura sutil y pantalones satinados amplios; minifaldas de tela texturizada. Combinados con collares dorados, colgantes y hasta vinchas anchas. Pero más allá del outfit, todos repiten un patrón, el look total white. “Se trata de un color que transmite elegancia, sofisticación y que nos une marcando que es un momento único. El blanco no solo inspira alegría, sino que también ayuda a renovar las energías, más al comienzo del año”, destaca Mike Cameroni, host de UFO Point.
El inicio de este fenómeno se remonta pasadas las 8 de la noche cuando, después de un día de playa, el restaurante del lugar recibe a los visitantes poniendo el foco en la gastronomía de la zona. A metros de la entrada, en la barra, un barco de rolls de sushi conquista a los nuevos comensales.
“El sushi se puso muy de moda en estas épocas. Tenemos rollo clásico como New York, Buenos Aires, Filadelfia, Nigiri, Sashimi y otros innovados por mi. Un tartar de kanikama picante, un maki de salmón, una emulsión de zanahoria también, dulce, que baja el picor. Prácticamente, estoy en lo viejo y en lo nuevo a la vez. Me gusta lo que es modificar receta, basándome en prueba y error, buscando el ingrediente que es el umami. Es una delicia de sabores que tiene picante, dulce y cítrico”, comienza diciendo Claudio Olaechea, sushiman del establecimiento.
Respecto a las nuevas tendencias del menú, y a los gustos de la gente, el chef aclara: “A veces innovamos. Busco frescura también en rollos. Mucha gente quiere innovar en el sabor del sushi, quiere degustar lo clásico y lo nuevo a la vez. Es como toda gastronomía. Siempre se pueden modificar cosas y aprender cosas nuevas, prácticamente. Recomiendo mucho el ojo de bife. El salmón también. El tartar nikkei, que es un tartar fresco, muy clásico”.
Así las cosas, ya entrada la madrugada, la cena de blanco da lugar a la fiesta. “Venimos hace cuatro años a UFO. Nos gusta porque la fiesta es a metros del mar, porque el ambiente es hermoso, marca tendencia y la música es muy variada”, destacan Valentina y Milagros, dos jóvenes, en diálogo con Infobae. Es que, tal como marcan las turistas, el lugar cuenta con diferentes opciones. Mientras un DJ se destaca en el interior del lugar con un llamativo set que reversiona canciones de los ’80 y ’90, en el exterior, otro DJ sorprende con música electrónica.
Los tragos también forman parte esencial de la jornada, destacándose el negroni, French 75 y la Caipiriña como algunos de los más pedidos. “A mi los cócteles me gustan dulces, este va muy bien. El negroni me gusta. Entre mis favoritos está el mojito malibú, lo amo, lo pedí en mi última cita. Tiene menta y el almíbar me encanta”, destacó Macarena, una joven que disfrutaba junto a su amiga.
Tras un día de playa, en el que el parador recibe a jóvenes que buscan relajarse a metros del mar y descansar bajo una sombrilla o en un camastro, el lugar deja paso al restaurante. Ya entrada la noche, la cena se transforma en una fiesta, la cual recibe a miles de jóvenes hasta las 6 de la mañana. Como si fuera poco, horas después, el personal acondiciona todo para que el área vuelva a recibir a los turistas desde temprano, dando inicio a otro día de actividades.