Cada verano, la moda en Pinamar se convierte en un elemento distintivo que trasciende las playas y se impone en las calles del centro y los paradores.
El entusiasmo por el diseño y la vanguardia se manifiesta en desfiles, eventos y presentaciones que integran la dinámica agenda social de la temporada.
En este contexto, el balneario se consolida como escenario predilecto para diseñadores, celebridades y turistas, quienes dictan el pulso de la moda estival a través de sus elecciones y estilos personales. Las vidrieras de los comercios muestran colecciones concebidas especialmente para el clima y la atmósfera del lugar, posicionando al destino como un referente indiscutido en el universo de la moda veraniega.
Recientemente, se llevó a cabo la sexta edición de “Cariló Está de Moda”, un evento que reunió a destacados referentes con la presentación de sus colecciones más recientes. El encuentro fue en el Hotel Marcin.
Participaron nombres como Marcela Koury, Amsoar moda sustentable, Nia, Acquachiare, Valentina Musa, Yesica Córdoba (desde Santa Fe), Ana Mejía (de Jujuy), Rosarito y Cazzaro. Además, se sumaron Claudio Cosano e Iara, que contó con maquillaje a cargo de Rocío Franco y peinados realizados por Humberto Mejía. La conducción estuvo en manos de Marina Enrico, mientras que Luciana & Darío aportaron el repertorio musical.
El evento dio espacio a propuestas diversas y conceptos originales. Marcela Koury presentó una colección de trajes de baño dirigidos a mujeres que priorizan el equilibrio entre comodidad y estilo. Amsoar, por su parte, reafirmó el valor de la moda sostenible bajo el lema: “el presente y el futuro deben ser sostenibles, no hay otro planeta”. Esto destacó la impronta ecológica y el compromiso con nuevos paradigmas de consumo.
La presencia de Artelana, de Adriana Iguacel, aportó una visión que reinterpreta lo artesanal como símbolo de lujo natural. De igual modo, Cosecha Vintage exhibió su colección “RE-EVOLUCIÓN” creada por Ale Gougy, acompañada de los tocados de Graciela Misasi. Su propuesta invita a “cuestionar los sistemas productivos tradicionales”, según la exposición de la marca, reafirmando una mirada reflexiva dentro del diseño contemporáneo.
Nia, con la dirección de María Verbes, ofreció creaciones pensadas para una mujer segura y cautivadora. En el segmento infantil, Acquachiare, dirigida por Ale Recouso, anticipó la temporada otoño-invierno con la colección “Fábula”, inspirada en bosques encantados, la infancia y el amor a los libros.
Valentina Musa, reconocida por representar a Argentina en Qatar, subió a la pasarela una colección que aborda la moda como lenguaje de autoexpresión y utiliza estampas que evocan “escaleras simbólicas hacia el infinito”.
Yesica Córdoba, oriunda de Santa Fe, propuso la colección “Oro”, en la que cada prenda manifiesta su identidad creativa. Ana Mejía, de Jujuy, optó por el rojo como hilo conductor de sus diseños, integrando brillos que circulan a modo de joyas vivas y consolidan una estética poderosa.
Rosarito apostó por estampados y diseños selváticos, que combinan negro con tonos naturales y texturas influenciadas por la tradición india, logrando un “romance entre lo moderno y lo convencional”, de acuerdo con la presentación de la marca.
Claudio Cosano exhibió una cápsula de su colección de alta costura, en la que sobresale el uso de denim, mezclas de texturas y bordados, para mujeres de personalidad definida y gusto por la sofisticación.
Las joyas también tuvieron su momento de esplendor de la mano de Cazzaro, que presentó piezas de diseño italiano y relojes. Las perlas Majorica se destacaron por su elegancia atemporal, calidad y tradición.
El desfile concluyó con la participación de Iara, a cargo de Mario Vidal, que mostró su cápsula “Reflejos”. Allí, el blanco y plata se erigieron como emblemas, estableciendo la alta costura en su máxima expresión.