Cuál es el alga que brinda beneficios para la salud y fue reconocida por la OMS como el alimento para el futuro

Se trata de un suplemento rico en proteínas y vitaminas, que además tiene propiedades antioxidantes y neuroprotectoras. De qué se trata y cómo incorporarlo a la dieta diaria

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Este superalimento es elegido por deportistas para mejorar rendimiento y recuperación después de ejercicios físicos intensos (Pixabay)
Este superalimento es elegido por deportistas para mejorar rendimiento y recuperación después de ejercicios físicos intensos (Pixabay)

Este superalimento, que surgió en el México prehispánico, fue categorizado por la Organización Mundial de la Salud (OMS) como el mejor alimento para el futuro, en 1996, gracias a su rico perfil nutricional. Un reconocimiento que tiene como base diversos estudios científicos que han destacado su alto contenido en proteínas y vitaminas naturales.

La espirulina es un tipo de alga azul-verde que se encuentra principalmente en hábitats como el Océano Pacífico, cercano a Japón y Hawái, así como en los grandes lagos de agua dulce tales como el lago Chad en África, el lago Klamath en América del Norte, el lago Texcoco en México y el lago Titicaca en América del Sur. Es por eso que, históricamente, ha sido valorada por civilizaciones antiguas en África y América, destacando su uso en la dieta y medicina.

En la actualidad, este alimento es elegido tanto por deportistas y atletas por su capacidad de mejorar el rendimiento y facilitar la recuperación después de esfuerzos físicos importantes, así como por todos aquellos que buscan mejorar su bienestar, ya que cuenta con proteínas de alta calidad, aminoácidos esenciales, vitaminas, minerales esenciales y ácidos grasos esenciales.

La espirulina podría incidir de manera positiva en los niveles de colesterol y triglicéridos, contribuyendo a la salud cardiovascular
(Foto: Gettyimages)
La espirulina podría incidir de manera positiva en los niveles de colesterol y triglicéridos, contribuyendo a la salud cardiovascular (Foto: Gettyimages)

¿Qué es la espirulina?

Aunque inicialmente la espirulina se clasificó en el reino vegetal como consecuencia de sus ricos pigmentos vegetales y su capacidad para realizar la fotosíntesis, lo cierto es que se encuentra dentro del reino bacteriano (cianobacterias) debido a su composición genética, fisiológica y bioquímica. Se trata de un alga verde azulada de agua dulce, la cual cuenta con diversos nutrientes. Asimismo, generalmente es bien tolerada cuando se cultiva en condiciones controladas. Cuando se seca se convierte en una especie de polvo arenoso; pero su consistencia natural es similar a la de un queso untable.

¿Qué beneficios tiene la espirulina en el organismo?

Como se trata de un alimento “milenario”, existen diversas investigaciones científicas sobre su valor nutricional para el organismo, siendo que al tratarse como bacteria, tiene efectos directos en la microbiota, la salud general y mental. Según diversos trabajos, este alimento consta de un contenido proteico que varía entre el 60% y el 70% de su peso seco.

La espirulina cuenta con un completo perfil nutricional, situándose como una fuente notable de proteínas de alta calidad, esenciales para el organismo. Contiene todos los aminoácidos esenciales, haciendo de este alimento un complemento ideal para aquellos que siguen dietas vegetarianas o veganas. En cuanto a su aporte vitamínico, aporta un amplio espectro que incluye las vitaminas A, C, E y varias del complejo B, resaltando la B12, difícil de obtener a través de fuentes vegetales.

Transformada en polvo o tabletas, la espirulina se ha integrado en la cocina moderna, convirtiéndose en un ingrediente versátil y nutritivo
(Imagen de archivo de Infobae)
Transformada en polvo o tabletas, la espirulina se ha integrado en la cocina moderna, convirtiéndose en un ingrediente versátil y nutritivo (Imagen de archivo de Infobae)

Este alga no solo se limita a su riqueza proteica y vitamínica, sino que también es una fuente significativa de minerales cruciales como el hierro, magnesio, calcio y zinc. Adicionalmente, sus ácidos grasos esenciales omega-3 y omega-6 son clave para la salud neuronal y cardiovascular. En tanto, posee pigmentos como la clorofila y la ficocianina, que no solo le otorgan su característico color azul-verde, sino que también fortalecen su capacidad antioxidante y antiinflamatoria, apoyando tanto al sistema inmunológico como a la salud digestiva. Además, investigaciones recientes sugieren que colaboraría en la regulación del azúcar en sangre y en la mejora de la salud cardiovascular, al influir positivamente en los niveles de colesterol y triglicéridos.

Vale destacar que, entre las numerosas investigaciones sobre este alimento, una revisión científica sobre los potenciales beneficios de la espirulina en cuanto a salud cerebral realizado en 2022 y publicado en la revista Nutrients, advirtió sobre posibles beneficios de la espirulina para la salud cerebral. La investigación, realizada por especialistas de la Universidad de Foggia y de la Universidad de Bari, en Italia, advierte que este suplemento podría ofrecer propiedades neuroprotectoras, reduciendo el estrés oxidativo y actuando como antioxidante.

Asimismo, este estudio aseguró que podría contribuir en la lucha contra enfermedades neurodegenerativas, como el Alzhéimer, Párkinson y Esclerosis Múltiple. Los científicos destacaron que la disminución de mecanismos de defensa antioxidantes y antiinflamatorios durante el envejecimiento o la neurodegeneración hace al cerebro más propenso al daño por estrés oxidativo, siendo que este alimento, gracias a sus componentes, fortalecería la respuesta inmune y compensaría deficiencias nutricionales, además de mejorar las funciones cerebrales.

El perfil nutricional de la espirulina incluye un alto porcentaje de proteína, vitaminas A, C, E, y B12, además de minerales esenciales
(Imagen de archivo de Infobae)
El perfil nutricional de la espirulina incluye un alto porcentaje de proteína, vitaminas A, C, E, y B12, además de minerales esenciales (Imagen de archivo de Infobae)

Además, los autores resaltaron estudios previos que evidencian un incremento en los niveles de glutatión y una reducción en los niveles de malondialdehído tras la ingesta de espirulina. Estas investigaciones también mencionaron mejoras significativas en el aprendizaje de roedores, con lo cual la espirulina podría tener un papel crucial en la protección contra radicales libres durante acontecimientos adversos como un ictus. Estos resultados apuntan hacia un potencial en la prevención y el tratamiento de condiciones neurodegenerativas. Aunque aclararon la necesidad de más estudios para comprender completamente cada uno de estos mecanismos.

En tanto, una investigación realizada por científicas del Instituto Politécnico Nacional (IPN) de México, bajo el título Uso tradicional y actual de spirulina sp (arthrospira sp.), efectuada en 2006, aseguró que la espirulina tiene grandes niveles en proteínas, aminoácidos, vitaminas, minerales entre otros nutrientes; los cuales colaboran en el control del colesterol, ya que es de fácil digestión y permite eliminar toxinas del sistema digestivo y del intestino.

Pero eso no es todo, ya que se identificó que permite disminuir calambres, disminuye la fatiga mental y el cansancio excesivo. Asimismo, cuenta con propiedades antioxidantes, antivirales y anticancerígenas, por lo cual podría brindar beneficios ante diversas patologías, tales como enfermedades virales, cardiovasculares, oncológicas, procesos inflamatorios, inmunodeficiencias y hasta ayuda a combatir la obesidad.

¿Qué personas no pueden tomar espirulina?

Los pigmentos naturales de la espirulina, como la clorofila y ficocianina, juegan un papel importante en sus propiedades antioxidantes
(iStock)
Los pigmentos naturales de la espirulina, como la clorofila y ficocianina, juegan un papel importante en sus propiedades antioxidantes (iStock)

Pese a los beneficios identificados por distintas investigaciones, podría no ser adecuada para todos los individuos, especialmente aquellos con condiciones médicas específicas o que estén tomando ciertos medicamentos, ya que también posee propiedades anticoagulantes que pueden resultar contraproducentes.

Entre los grupos de personas a quienes se les desaconseja el consumo de este suplemento se encuentran, además, mujeres embarazadas o en periodo de lactancia, y personas con hiperuricemia, enfermedades del tiroides, hepáticas o trastornos autoinmunitarios. Es por eso que se destaca la importancia de la consulta médica previa antes de iniciar el consumo de espirulina, más aun en personas con condiciones de salud preexistentes. Además, no es apropiado para menores de edad, dadas las especificidades de su composición y efectos potenciales en el organismo.

¿Cómo se puede consumir la espirulina?

La espirulina, clasificada por la OMS en 1996 como el mejor alimento para el futuro, se destaca en estudios científicos por su alto contenido en proteínas y vitaminas
(Imagen de archivo de Infobae)
La espirulina, clasificada por la OMS en 1996 como el mejor alimento para el futuro, se destaca en estudios científicos por su alto contenido en proteínas y vitaminas (Imagen de archivo de Infobae)

La espirulina encontró su lugar no solo en el ámbito de la salud natural, sino también en la cocina moderna. Su proceso de transformación desde el estado natural hasta su comercialización abarca desde la encapsulación en tabletas -disponibles en tiendas naturistas- hasta su presentación en polvo, ideal para disolverse en agua o ser utilizada como un innovador sustituto de harina en distintos platillos, ya que se ha convertido en un ingrediente versátil en la cocina.

No obstante, su incorporación en la dieta contemporánea debe hacerse con cautela. Aunque se presenta de manera practica en polvo, tabletas y cápsulas, y puede añadirse a un sinfín de recetas para enriquecerlas nutricionalmente, es clave comenzar su consumo en dosis pequeñas e incrementarlas paulatinamente debido a su intenso sabor y propiedades.

Además, es vital asegurarse de su procedencia para evitar la presencia de toxinas y, en casos de condiciones médicas específicas o consumo de ciertos medicamentos, buscar asesoría profesional antes de su integración en el régimen alimenticio. La espirulina, si bien es un superalimento con múltiples beneficios respaldados incluso por el Instituto Nacional de Salud de los EEUU, debe ser consumida de manera informada y responsable.