
El jefe es una de las figuras sobre las que más se ha escrito, analizado y estudiado. Los estilos de conducción de un grupo pueden ser muy variados. El espectro de modos de liderazgo abarca desde aquellos más apegados a la modernidad, que apelan a la cercanía y al consenso con el empleado, y esos otros, más conservadores, que invocan al rigor y a la distancia con sus colaboradores. Pero, ¿qué es lo que hace una persona para ser un buen jefe?
Algunos definen a un buen jefe como alguien que acompaña a sus equipos, que los capacita y los prepara para los desafíos, otros perciben al líder como aquel que deja solos porque confía en su labor. Si bien no existe un manual que contenga la fórmula mágica para ser un buen jefe, hay ciertas características que coinciden en los buenos líderes.
En este contexto, un estudio de Google que se llevó a cabo durante una década, examinó los comportamientos de los gerentes mejor calificados, así como los comentarios de las encuestas de satisfacción de los empleados, para compilar una lista de las cosas que hacen los mejores jefes.
En este contexto, las 10 características de los mejores jefes.
1. Un buen entrenador
Los buenos jefes ayudan a los empleados a superar los problemas y los utilizan como puntos de aprendizaje.
“Esto es un buen punto porque en general cuando hay un conflicto o un problema un buen jefe lo toma como una oportunidad para crecer”, dijo a Infobae Carolina Brinusio, directora y fundadora de la consultora de recursos humanos DOS.
2. Empodera al equipo en lugar de optar por una microgestión
El estudio apuntó a la confianza en las capacidades de los empleados que deposita cada jefe. Si la persona a cargo les dice a sus colaboradores con frecuencia cómo hacer pequeñas tareas para las que está completamente calificado, como escribir un correo electrónico o llamar por teléfono, esa persona a cargo se denomina un microgestor. En cambio, un buen gerente debe capacitarlo para usar las habilidades que le dieron el trabajo en lugar de tratar de hacer todo por el empleado.

“La idea es que el empleado se pueda autogestionar, ya que uno apuesta por la autonomía. Es súper importante contar con esto y evitar la microgestión", enfatizó Brinusio.
3. Crea un entorno de equipo inclusivo y muestra preocupación por el éxito y el bienestar
En este punto, la investigación ahondó en el buen ambiente laboral ya que será el encargado de crear un ambiente de equipo inclusivo que permita plantear dudas, pedir ayuda y crear ideas juntos.
De este modo, Google ha refinado sus hallazgos sobre este rasgo a lo largo del tiempo, mostrando que los buenos gerentes se aseguran de que las personas se sientan cómodas para presentar nuevas ideas y no tengan miedo de hacer preguntas o admitir errores.
4. Productivo y enfocado en resultados
Los buenos jefes ayudan cuando es necesario y se aseguran de saber en qué trabaja cada persona. “Un jefe debe tener en claro las responsabilidades de cada colaborador; es una responsabilidad y es lo que lo diferencia como líder y jefe", aclaró el experto.
5. Un buen comunicador
Esto se explica por sí mismo: un buen gerente debe ser bueno para compartir información y también para escuchar. “Este es un punto muy importante: es clave que la persona entienda a quién le comunica, qué tiene que comunicarle y cómo”, afirmó Brinusio.
6. Apoya el desarrollo profesional y discute el desempeño
Esto significa hacer más que solo dar críticas o mostrar interés en las perspectivas de un empleado: la investigación de Google ha demostrado que tiene que ir acompañado de comentarios que ayuden a un empleado a trabajar hacia sus objetivos.

7. Tiene una estrategia clara para el equipo
Un buen jefe les permite saber a sus colaboradores qué espera de cada uno y qué debe hacer para llegar allí. “El equipo tiene que tener un propósito en común para saber hacia dónde van y después cada uno va a cumplir su función determinada”, explicó Brinusio.
8. Tiene las habilidades técnicas necesarias para asesorar al equipo
Idealmente, según la investigación, un jefe debe saber cómo hacer el trabajo que le piden que haga. Si son nuevos, se tomarán un tiempo para comprender al equipo antes de hacer grandes cambios.

9. Colabora en toda la organización
Los buenos gerentes no solo tienen una buena relación con las personas que administran, sino también con otras personas de la organización. “Tiene que haber una empatía, un sentido en común compartido por el equipo”, ahondó Brinusio.
10. Es un fuerte tomador de decisiones
La mayoría de los colaboradores se ven reflejados en su jefe. De este modo, la confianza que emana será muy importante. Por esto es importante que un buen jefe sepa tomar las decisiones correctas y a tiempo.
Un buen jefe es necesario. Y es que un trabajador feliz es el resultado de un conjunto de distintos factores y de disposiciones que otorga el empleador, como la remuneración, los beneficios, la flexibilidad, la posibilidad de crecimiento, el reconocimiento y el ambiente laboral, entre otros elementos, que contribuyen al bienestar que se ve reflejado en sus trabajos diarios.
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