El costado real de Lady Di: más que un ícono de estilo, un alma caritativa

Diana de Gales es recordada por su imagen y valorada a nivel mundial por haber sido embajadora de diversas causas caritativas. El estilista argentino Javier Luna compartió a Infobae sus vivencias con la carismática princesa
La Princesa trabajó con las víctimas del SIDA revelándose contra el protocolo de la familia real

Diana de Gales era más que una Princesa, un ícono, una marca de estilo. Era dulce y suave, manifestaba preocupación por causas justas. Tenía una actitud extrovertida y en el ámbito social se distinguía por ser transparente y honesta. Había dedicado su vida al cuidado de sus hijos Guillermo de Cambridge y Enrique de Gales. Luego de divorciarse, Diana de Gales se enfocó en ayudar a los demás para difundir mensajes de conciencia y pedir cultivar sentido de solidaridad alrededor del mundo.

Diana decidió tomar un rol activo como Princesa y comprometerse con diversas causas

Fue una de las primeras figuras de calibre internacional en acercarse a afectados por el virus SIDA. Este gesto noble transformó la susceptibilidad de la gente hacia la enfermedad: sensibilizó a una población que veía con resquemor la afección, le borró el tabú y el estigma. Su último proyecto consistió en la erradicación de las minas antipersonas por las zonas que ella misma recorrió. Fue una de sus causas más visibles: acompañó en esta iniciativa a la International Campaign to Ban Landmines (ICBL), que obtuvo en 1997 el premio Nobel de la Paz por su trabajo en campo.

Your browser doesn’t support HTML5 video

Transformaba su hipnotismo para provocar cambios reales. Realizó infinitos viajes humanitarios a hospitales y escuelas de todo el mapa, apadrinó y presidió más de cien organizaciones solidarias. No sacrificó su estilo en estas jornadas de caridad: convirtió su participación y presencia en galas y cenas benéficas en una fuente para recaudar fondos.

En 1997 falleció en un accidente automovilístico en París, Francia, a sus 36 años

"La conocí cuando acompañaba a una primera dama argentina. Ella despertó en mí las ganas de ser solidario, me enseñó a vacunar niños en Somalía, África", recordó Javier Luna, estilista argentino reconocido a nivel mundial. Él comenzó su carrera a los 19 años y hoy atribuye su faceta caritativa a la difunta princesa.

Luna destacó, también, cómo la emblemática princesa se esforzaba en superar la barrera idiomática que la separaba diversas culturas en el mundo. "Aprendí muchísimo de ella. Me sorprendió cómo con tanta humildad se esforzaba por hablar conmigo", concluyó el estilista.

LEA MÁS: 

Últimas noticias

Mas Noticias