Gladys La Bomba Tucumana puso en duda la continuidad de su local de empanadas ubicado en el barrio porteño de Recoleta, inaugurado a mediados de 2024. La cantante explicó durante su participación en La Noche de Mirtha (Eltrece) que los costos operativos del negocio superan los ingresos que genera, pese a la buena respuesta del público.
“Estoy viendo si voy a cerrar o voy a continuar. Me va excelente, pero los gastos que tengo para mantener mi local no condicen con los ingresos”, explicó la artista, al detallar los principales rubros que complican la rentabilidad del emprendimiento. “Están los empleados, ARCA, el alquiler”, enumeró, en referencia a los costos fijos que debe afrontar de manera mensual.
PUBLICIDAD
La cantante también describió un panorama más amplio sobre el estado del comercio en distintas zonas de la ciudad. “Vas por una cuadra y están todos los negocios cerrados, hay solo uno abierto y no vende nada. Está costando un montón salir adelante”, sostuvo, al señalar que la dificultad para sostener un emprendimiento no se limita a su caso particular.
Uno de los ejemplos que utilizó la cantante para ilustrar la magnitud del problema estuvo relacionado con el precio de los insumos básicos que utiliza en su local. “La semana pasada compré una bolsa de cebollas para mi local y la pagué $17 mil pesos, y a la semana siguiente $28 mil pesos”, relató la cantante, quien cuestionó de manera directa las cifras oficiales sobre la evolución de la inflación. “¿Dónde notan que baja la inflación? Yo no lo noto”, afirmó.
La artista extendió su análisis hacia el acceso de la población a alimentos considerados básicos. “Hoy es un lujo comer una milanesa, la gente que tiene plata nada más compra carne”, sostuvo, en una definición que buscó reflejar el deterioro del poder adquisitivo de las familias frente al aumento sostenido de los precios.
PUBLICIDAD
Durante la entrevista, Gladys también hizo referencia a su situación personal y al motivo que la lleva a sostener distintas actividades laborales de manera simultánea. “Yo trabajo para vivir, para ayudar a mi madre. Es la realidad de muchos argentinos. Soy una ciudadana que vive laburando”, expresó la cantante, quien remarcó que su testimonio surge de la experiencia cotidiana como emprendedora y no de un análisis técnico sobre la economía del país.
La artista abrió su local gastronómico en Recoleta como un proyecto alejado de su actividad musical, con el que buscó diversificar sus ingresos por fuera de los escenarios. Sin embargo, según sus propias palabras, la sostenibilidad del negocio quedó comprometida por la combinación de costos laborales, impositivos y de alquiler, que no logran equilibrarse con el nivel de ventas actual.
Además de referirse a la situación de su emprendimiento, Gladys La Bomba Tucumana deslizó la posibilidad de incursionar en la política en un futuro cercano. “Si me meto de lleno a la política, que sería en Tucumán, dejaría la música. Me retiraría para estar cerca de la gente”, afirmó la cantante, al plantear un eventual cambio de rumbo en su carrera profesional.
PUBLICIDAD
La artista vinculó esa posible incursión con la atención de necesidades puntuales dentro de su provincia natal, con especial atención en la situación de los adultos mayores. “Hay que trabajar por la gente, tener cariño y empatía por las personas”, sostuvo, y agregó una crítica sobre el trato que reciben los jubilados en la actualidad, a quienes consideró merecedores de mejores condiciones de vida.
Mientras evalúa el futuro de su local de empanadas, Gladys continúa combinando su actividad musical con la gestión del emprendimiento gastronómico, en un contexto que, según describió durante la entrevista, resulta cada vez más adverso para los pequeños comercios de la ciudad. La cantante no precisó un plazo definido para tomar la decisión final sobre la continuidad del negocio.
PUBLICIDAD